Londres.– El viento que mueve gigantescas turbinas instaladas mar adentro se ha convertido en una extraordinaria fuente de recursos para The Crown Estate, el patrimonio institucional de la Corona británica.
Durante el ejercicio 2025-2026, las actividades directamente relacionadas con la energía eólica marina generaron cerca de £1,000 millones, impulsadas principalmente por los derechos concedidos a empresas para desarrollar nuevos parques eólicos en aguas de Inglaterra y Gales.
La cifra resulta sorprendente porque el negocio no consiste fundamentalmente en que The Crown Estate construya o explote directamente las turbinas. La clave está debajo de ellas: los derechos sobre el lecho marino donde son instaladas.
£875 millones por derechos para desarrollar nuevos parques
La mayor cantidad provino de la denominada Offshore Wind Leasing Round 4, proceso mediante el cual The Crown Estate concedió derechos para desarrollar grandes proyectos de energía eólica marina.
Durante 2025-2026, los option fees o pagos por derechos de opción correspondientes a esta ronda produjeron £875 millones.
Un año antes habían alcanzado £1,073 millones, por lo que estos ingresos extraordinarios comenzaron a disminuir a medida que algunos proyectos avanzaron hacia su etapa de construcción.
Estos pagos funcionan esencialmente como derechos que los desarrolladores abonan mientras mantienen la opción sobre determinadas zonas del lecho marino antes de pasar al correspondiente arrendamiento.
La Ronda 4 contempla proyectos capaces de desarrollar aproximadamente 8 gigavatios de capacidad, suficiente para abastecer eléctricamente a millones de hogares.
Otros £117 millones de parques eólicos existentes
Pero los proyectos futuros no constituyen la única fuente.
Los parques eólicos marinos existentes generaron durante 2025-2026 unos £117 millones en ingresos para The Crown Estate, cifra que aumentó un 20 % respecto al ejercicio anterior.
Si se consideran conjuntamente los £875 millones de los derechos de opción de la Ronda 4 y los £117 millones procedentes de parques eólicos existentes, las actividades directamente vinculadas a la energía eólica marina alcanzaron aproximadamente:
£992 millones
Es decir, casi mil millones de libras esterlinas en un solo ejercicio.
¿Por qué la Corona puede cobrar por los parques construidos en el mar?
La explicación se encuentra en una particularidad del patrimonio británico.
The Crown Estate administra extensas áreas del lecho marino alrededor de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Las compañías interesadas en instalar parques eólicos en esas zonas necesitan obtener los correspondientes derechos para utilizar el fondo marino.
Por eso, el verdadero activo no es el viento.
Es el espacio marítimo donde se colocan las turbinas.
Las empresas construyen y operan los parques, mientras The Crown Estate obtiene ingresos mediante los derechos y arrendamientos asociados a la utilización de esas áreas.
Una subasta convirtió el fondo del mar en una fortuna
La magnitud de los pagos no fue establecida arbitrariamente.
Durante el proceso de adjudicación de la Ronda 4, las propias empresas desarrolladoras compitieron por los derechos sobre diferentes zonas marítimas. Los pagos de opción quedaron determinados mediante ese proceso competitivo.
Los proyectos seleccionados se encuentran en diferentes áreas de las aguas de Inglaterra y Gales.
A medida que los proyectos abandonan la fase de opción y entran en construcción, estos enormes pagos temporales disminuyen y son sustituidos posteriormente por otros mecanismos asociados al arrendamiento.
Por eso, los casi £1,000 millones no deben interpretarse como una cantidad fija que la energía eólica producirá todos los años.
Un negocio que continúa creciendo
La energía eólica marina se ha convertido en una pieza fundamental del sistema eléctrico británico.
Durante 2025, produjo aproximadamente 52 teravatios-hora de electricidad, cerca de una quinta parte de la generación eléctrica del Reino Unido y suficiente, según The Crown Estate, para abastecer el equivalente a 15.5 millones de hogares.
El país contaba ya con cerca de 3,000 turbinas eólicas marinas completamente instaladas, con unos 16.5 gigavatios de capacidad conectada a la red.
Y existen nuevas rondas de concesiones destinadas a ampliar todavía más esta infraestructura.
El mar, una de las grandes fuentes de ingresos
La energía eólica forma parte de un negocio marítimo mucho mayor.
Excluyendo los extraordinarios pagos de £875 millones de la Ronda 4, la división Marine de The Crown Estate produjo £175 millones de beneficio operativo durante 2025-2026.
Además de los parques eólicos, esta división obtiene recursos mediante actividades relacionadas con cables submarinos, tuberías, interconectores y otros usos comerciales del lecho marino.
La cartera marítima estaba valorada en aproximadamente £3,700 millones al cierre del ejercicio.
Cuando el viento encuentra un terreno que tiene dueño
La historia parece paradójica: nadie es propietario del viento, pero instalar las enormes estructuras necesarias para aprovecharlo requiere utilizar un espacio determinado del fondo marino.
Y esos derechos tienen un enorme valor económico.
En 2025-2026, los pagos de opción de nuevos proyectos y los ingresos de parques existentes relacionados con la energía eólica marina sumaron aproximadamente £992 millones para The Crown Estate.
Por eso, detrás del titular de que “el viento le genera casi mil millones de libras a la Corona británica” existe una realidad económica mucho más interesante:
el viento es gratuito, pero el lecho marino necesario para convertirlo en electricidad puede valer una fortuna.

