La menor de las hermanas Mirabal nació un 15 de octubre en Ojo de Agua, Salcedo. Su participación en la resistencia contra la tiranía y su asesinato en 1960 la convirtieron en símbolo de valentía, libertad y dignidad nacional.
Santo Domingo, República Dominicana. — Cada 15 de octubre, la República Dominicana recuerda el nacimiento de Antonia María Teresa Mirabal Reyes, una de las tres hermanas que enfrentaron la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo y cuyo sacrificio trascendió las fronteras nacionales.
Nacida en Ojo de Agua, Salcedo, María Teresa fue la menor de las cuatro hijas de Enrique Mirabal Fernández y Mercedes Reyes Camilo. Creció junto a Patria, Minerva y Bélgica Adela, conocida como Dedé, en una familia que terminaría ocupando un lugar fundamental en la historia dominicana.
Una joven preparada y comprometida
María Teresa se destacó por su dedicación a los estudios. En 1954 concluyó el bachillerato en matemáticas y posteriormente continuó su formación universitaria hasta obtener el título de agrimensora.
El 14 de febrero de 1958 contrajo matrimonio con el ingeniero Leandro Guzmán, con quien tuvo una hija, Jacqueline Guzmán Mirabal.
Su juventud transcurrió durante una de las etapas más represivas de la dictadura trujillista, caracterizada por la persecución de opositores, las detenciones arbitrarias y la ausencia de libertades políticas.
Su incorporación a la resistencia
Influida por sus convicciones y por el compromiso político de su hermana Minerva, María Teresa se integró a las actividades clandestinas contra el régimen.
Junto a su esposo participó en el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, organización que agrupó a numerosos dominicanos decididos a enfrentar la dictadura.
Su participación tuvo consecuencias directas. Durante 1960 fue detenida, encarcelada y sometida a los mecanismos represivos del régimen.
Sin embargo, las persecuciones no lograron borrar su compromiso con la causa democrática.
El crimen que estremeció al país
El 25 de noviembre de 1960, María Teresa fue asesinada junto a sus hermanas Patria y Minerva y el conductor Rufino de la Cruz.
El crimen fue perpetrado por agentes de la dictadura cuando las hermanas regresaban de visitar a sus esposos encarcelados.
Los responsables intentaron presentar las muertes como consecuencia de un accidente automovilístico.
Lejos de silenciar la resistencia, el asesinato provocó una profunda indignación y se convirtió en uno de los episodios más representativos de la violencia política del régimen.
Un legado que trascendió las fronteras
Las hermanas Mirabal, conocidas como Las Mariposas, se transformaron en símbolos de la lucha por la libertad, la democracia y los derechos de las mujeres.
En reconocimiento a su memoria, el 25 de noviembre fue establecido internacionalmente como el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Su historia continúa presente en la educación, la cultura y la memoria colectiva de la República Dominicana.
Este 15 de octubre, recordar a María Teresa Mirabal es reconocer a una joven dominicana que decidió enfrentar la opresión y cuya vida permanece vinculada a la defensa de la libertad y la dignidad humana.

