Por Freddy P. Galarza
Las autoridades electas de Barahona han sido parte de la crisis permanente por la que atraviesa el Hospital Regional Universitario Jaime Mota, que se supone fueron elegidas para que resuelvan mínimamente los problemas que afectan a la provincia.
Además, dentro de sus atribuciones está ser intermediarias ante el Gobierno central, conjuntamente con la Gobernación Provincial, para que las instituciones del Estado en su provincia y sus municipios presten un servicio de calidad al usuario.
La situación que por años tiene el centro hospitalario ha sido ignorada por las autoridades que fueron electas por el voto ciudadano; sin embargo, son las menos preocupadas por que en el centro de salud sean corregidas las fallas que se denuncian constantemente, como el abastecimiento de los insumos necesarios para que pueda ofrecer un mejor servicio a la población.
Echarle la culpa a su director(a) del estado de descuido que por años ha acompañado la actual situación del hospital Jaime Mota se ha convertido en una conducta de políticos de todos los bandos y gente con intereses económicos que pulula en redes sociales para lanzar campañas malsanas para hacer saltar del puesto a sus incumbentes.
En Barahona, una parte de sus actuales autoridades no se preocupa ni está interesada en que las instituciones del Estado funcionen a cabalidad, y algunas presentan las mismas o peores condiciones por las que atraviesa el hospital Jaime Mota.
Lo que no descuidan los políticos barahoneros es su campaña a destiempo 24/7. Todos sus esfuerzos van dirigidos a la búsqueda de puestos políticos o a su posible reelección, con campañas de entrega de funditas, cajitas, acompañadas siempre de la repetida demagogia.
Mientras, el Hospital Regional Universitario Jaime Mota sigue con su crisis de años, obras continúan sin terminar, la promesa de un nuevo mercado municipal ha quedado en el aire y una Barahona que hace décadas fue considerada el 4.º polo turístico no avanza.
Freddy P. Galarza
fpichardogalarza@gmail.com
Miembro CDP

