La escritora y activista afirmó que la prevención comienza cuando las víctimas encuentran apoyo, protección y la confianza para alzar su voz.
WILKES-BARRE, Pensilvania. La escritora, educadora, activista y consultora en derechos humanos Rosario Chary exhortó a las mujeres a romper el silencio frente a la violencia doméstica durante su participación como panelista en la cuarta edición del Taller de Líderes organizado por Leaders Creating Leaders Association (LCLA).
El encuentro, celebrado en el hotel DoubleTree by Hilton de Wilkes-Barre y organizado por Wendy Montas y Cherry Tsompanellis, reunió a líderes, emprendedores y profesionales para reflexionar sobre liderazgo, crecimiento personal e impacto social.
Durante su intervención, Chary centró su mensaje en la violencia de género y los feminicidios, destacando que muchas tragedias comienzan con señales que suelen pasar inadvertidas.
"La violencia no empieza con un asesinato. Empieza con el control, las amenazas, la manipulación emocional, el abuso psicológico y el miedo. El silencio es uno de los principales aliados del abuso", afirmó.
Un llamado a prevenir antes de que sea tarde
La conferencista, sobreviviente de violencia doméstica y certificada en concienciación y seguridad sobre este tipo de violencia, sostuvo que el reto no consiste únicamente en sancionar a los agresores, sino en construir una sociedad donde las mujeres puedan sentirse escuchadas, protegidas y respaldadas antes de que ocurran hechos irreparables.
Durante su exposición recordó el caso de Esmeralda Moronta, señalando que representa a muchas mujeres que no lograron recibir ayuda a tiempo.

"Yo ayudo a mujeres a encontrar su voz. Hoy me duele el alma. Otra mujer fue asesinada hace poco. Esmeralda Moronta, así como ella hay muchas más. Otra historia quedó incompleta. Un sistema y una sociedad que no la protegió", expresó.
Chary explicó que muchas víctimas permanecen en relaciones violentas debido al miedo, la dependencia emocional, la culpa y la pérdida progresiva de autoestima, factores que dificultan romper el ciclo del abuso.
"Cuando una mujer pide ayuda, no necesita ser juzgada. Necesita apoyo, comprensión y recursos que le permitan reconstruir su vida", señaló.
Liderazgo con propósito
Durante el panel compartió parte de su historia personal y explicó cómo transformó sus propias experiencias de violencia en una misión orientada a acompañar y orientar a otras mujeres sobrevivientes.
Su trayectoria incluye funciones como asesora y asistente de embajadores ante las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York y trabajos vinculados a la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington D.C., experiencias que fortalecieron su compromiso con la defensa de los derechos humanos.
Actualmente desarrolla programas de orientación para mujeres sobrevivientes de violencia y trabaja en la publicación de su próximo libro, "Basta ya con el abusador", dirigido a acompañar procesos de recuperación y sanación.
Los organizadores del evento destacaron que su participación aportó una perspectiva humana al liderazgo, recordando que el verdadero impacto nace de la capacidad de transformar las experiencias difíciles en oportunidades para servir a los demás.
Al concluir su intervención, Rosario Chary invitó a la sociedad a actuar con empatía y prevención.
"No esperemos a que una mujer sea noticia para creer en su dolor. Ninguna mujer debe sentirse sola. Cuando una mujer encuentra su voz, también abre el camino para que otras encuentren la suya", concluyó.

