SANTO DOMINGO.– Investigadores de Mayo Clinic elaboraron un mapa detallado del pulvinar, una región situada en las profundidades del cerebro, que podría contribuir a dirigir con mayor precisión las terapias de estimulación cerebral utilizadas en pacientes con epilepsia farmacorresistente.
Los resultados, publicados en el Journal of Neuroscience, muestran que regiones del cerebro separadas por apenas unos milímetros pueden estar conectadas con redes cerebrales completamente diferentes.
El hallazgo podría proporcionar a los especialistas una referencia más precisa para determinar dónde colocar los electrodos durante procedimientos de estimulación cerebral profunda.
Los investigadores estudiaron a 30 pacientes con epilepsia farmacorresistente que ya tenían implantados electrodos temporales como parte de su atención clínica.
Mediante pequeños impulsos eléctricos aplicados en diferentes partes del pulvinar y la medición posterior de las respuestas cerebrales, el equipo logró determinar cómo distintas áreas de esta estructura se comunican con el resto del cerebro.
Regiones separadas por apenas tres milímetros
El pulvinar forma parte del tálamo, una estructura cerebral profunda que interviene en la transmisión y coordinación de información procedente de distintos sentidos.
La investigación determinó que el pulvinar no funciona como una estructura uniforme, sino que contiene regiones especializadas conectadas con diferentes redes cerebrales relacionadas con la visión, memoria, lenguaje y atención.
Uno de los resultados que llamó la atención de los investigadores fue la reducida distancia existente entre esas subregiones.
Áreas separadas por apenas tres milímetros mostraron conexiones con redes cerebrales completamente diferentes.
“Ese nivel de detalle significa que, si los neurólogos quieren suprimir las crisis epilépticas que se originan en esas áreas, tienen que colocar los electrodos exactamente en el lugar adecuado”, explicó Dora Hermes Miller, ingeniera biomédica de Mayo Clinic y autora sénior del estudio.
Según la investigadora, los nuevos mapas podrían servir como guía para determinar esos puntos con mayor precisión.
Hacia tratamientos más personalizados
La epilepsia afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo y aproximadamente un tercio continúa presentando crisis a pesar del tratamiento farmacológico, de acuerdo con los datos citados en la investigación.
Para algunos pacientes con epilepsia farmacorresistente, la neuromodulación, que utiliza estimulación eléctrica para regular la actividad cerebral, constituye una alternativa destinada a reducir las crisis.
Nick Gregg, neurólogo de Mayo Clinic y coautor del estudio, explicó que los investigadores ya están utilizando los mapas del pulvinar para personalizar la localización de la estimulación cerebral profunda en determinados pacientes.
El equipo continúa estudiando la relación entre esas localizaciones y los resultados obtenidos a largo plazo.
“Estos hallazgos aportan datos que permiten explorar la posibilidad de adaptar las terapias de neuromodulación de una forma más personalizada, dirigiéndolas a las redes epilépticas específicas de cada paciente”, señaló Gregory Worrell, neurólogo y coautor de la investigación.
Continúan las investigaciones
Los científicos buscan determinar ahora qué regiones del pulvinar deben ser estimuladas y con qué frecuencias para conseguir un mejor control de las crisis y, al mismo tiempo, reducir posibles efectos secundarios.
“Nuestro objetivo es hacer que la terapia sea más precisa, más uniforme y, en última instancia, más eficaz”, indicó Gregg.
La investigación forma parte de la iniciativa Bioelectronic Neuromodulation Innovation to Cure (BIONIC) de Mayo Clinic, que integra especialistas de distintas áreas para estudiar nuevas aplicaciones de la neuromodulación y desarrollar tratamientos más individualizados para trastornos neurológicos.

