Por José Luis Ortiz Güell
Hay un dato que, por sí solo, explica la dimensión del fenómeno: 67.223 cortometrajes presentados. El Higgsfield Global Film Festival, el mayor concurso de cine generado con inteligencia artificial del mundo, recibió ese aluvión de trabajos de todos los rincones del planeta. De ahí salió una shortlist de 126 películas. Una de ellas es María, María, un corto en español dirigido por Alex Marco y Tomas Bucetto, que acaba de confirmarse también como finalista en los AI Movie Awards (AIMA) de Londres, donde compite con otros 29 títulos seleccionados entre más de 500 candidaturas de 57 países.
El doblete no es habitual. Menos aún para un trabajo que no viene de un gran estudio ni de un nombre consagrado de la industria, sino de un equipo que ha utilizado las herramientas de generación por IA —Higgsfield, entre ellas— para levantar una historia de terror psicológico con acento español.
La sinopsis, visible en la página del proyecto en Higgsfield, es engañosamente sencilla: «Un hombre acepta un turno de noche en una residencia psiquiátrica aislada para intentar salvar su matrimonio. Cuando el villancico de una paciente convierte un baño rutinario en una confrontación violenta, su intento de marcharse expone una realidad que no puede aceptar». La descripción oficial la define como «un corto de terror psicológico en español sobre las historias que nos contamos a nosotros mismos para sobrevivir a la verdad».
El material pesa 7,4 GB y se ha generado con una combinación de modelos que incluye Seedance 2.5 (44,2 % del metraje), Higgsfield Soul V2 (19,3 %) y GPT Image 2.5 (17,6 %), según los datos técnicos que la plataforma muestra en la ficha del proyecto. No es un ejercicio de estilo vacío: la mezcla de herramientas y la consistencia visual que exige un relato de terror psicológico —donde la atmósfera lo es casi todo— convierten el corto en una pequeña proeza técnica.

El primero es el Higgsfield Global Film Festival. Con un millón de dólares en premios totales y 100.000 dólares reservados para el premio del público (Audience Choice), el certamen ha reunido a algunos de los nombres más respetados de la industria tradicional en su jurado: Edwin Catmull, cofundador de Pixar y ganador de cinco Oscar técnicos; Phedon Papamichael, director de fotografía nominado al Oscar por Ford v Ferrari; Alex Proyas, director de El cuervo y Yo, robot; y Paul W. S. Anderson, responsable de la saga Resident Evil. Que un corto español esté en esa lista no es un adorno: es una señal de que la IA ya no es un juguete de laboratorio, sino una categoría cinematográfica con reglas propias.
El segundo es el AIMA London, que celebra su segunda edición —la primera en Reino Unido— los días 7 y 8 de noviembre de 2026 en el IET de Savoy Place. Los 30 finalistas se proyectarán ante un jurado en el que figuran David Barron (productor de la saga Harry Potter), Tommy Harper (Misión: Imposible, Top Gun, Star Wars), John Gaeta (ganador del Oscar por los efectos visuales de Matrix) y Stuart Cripps (Transformers: La era de la extinción). María, María competirá en categorías que incluyen Mejor Corto, Mejor Thriller y Mejor Película de Ciencia Ficción, entre otras.
La tentación, con historias así, es convertir el dato en épica: «el corto español que conquista Hollywood». No hace falta. Basta con mirar la lista de finalistas del AIMA London para comprobar que María, María no es una excepción folclórica, sino parte de una nueva generación de creadores que están utilizando la IA para contar historias que, hace apenas dos años, habrían requerido un presupuesto prohibitivo.
Tampoco es casual que el corto esté disponible en la plataforma de Higgsfield y que su ficha acumule más decenas de miles de visualizaciones en dos meses. El ecosistema de festivales de IA —Higgsfield, AIMA y otros que están surgiendo— funciona ya como una industria paralela, con sus propias reglas de promoción, sus jurados y su hype. María, María ha sabido moverse en ese ecosistema sin renunciar a una identidad clara: el español como lengua, el terror psicológico como género y la ambigüedad moral como motor narrativo.
Queda por ver si el corto se lleva el gato al agua en alguno de los dos certámenes. La ceremonia de AIMA London es el 8 de noviembre; la del Higgsfield Global Film Festival, en una fecha aún por confirmar. Pero, independientemente del resultado, el nombre de María, María ya está en dos de las listas más competitivas del cine generado por IA. Y eso, en un año en el que se han presentado más de 67.000 cortos, no es poca cosa.
Un corto producido por Blue Horizon, un estudio que se encuentra en el top 5 mundial de los estudios de cine con IA, que relata una historia real de Zaragoza, en España.
Enlace para visionar el video:
https://higgsfield.ai/@degasdiamond1647/projects/mar-a-mar-a

