Por: Víctor Manuel Grimaldi Céspedes
León XIV ha regresado al Vaticano después de una semana en la que su salud concentró la atención de los católicos y de buena parte del mundo.
Salió del Policlínico Gemelli el sábado 17 de octubre, cuatro días después de la operación pulmonar, y llegó al Vaticano a las 15:43, según L’Osservatore Romano.
Para el domingo se anunciaba el Ángelus desde la ventana del apartamento pontificio.
El regreso introduce un hecho concreto en una conversación que durante varios días estuvo poblada de preocupación, preguntas médicas y conjeturas sobre el gobierno de la Iglesia.
La noticia más significativa después del alta procede del cirujano que lo operó. Entrevistado por Andrea Tornielli para Vatican News, el profesor Stefano Margaritora afirmó:
«Diría que no hay motivos clínicos por los que este viaje no pueda realizarse».
Se refería a la visita a Uruguay, Argentina y Perú prevista del 6 al 17 de noviembre. Su valoración añade una base médica directa a la información de que los preparativos continuaban.
El itinerario anunciado por la Santa Sede sitúa la primera etapa en Uruguay, del 6 al 8 de noviembre, con visitas a Montevideo, Paysandú y Florida.
El domingo 8 está previsto el traslado a Argentina, donde permanecerá hasta el 11 y recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Ese miércoles 11 de noviembre viajará a Perú, última etapa de la visita, con Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa entre sus principales destinos.
La salida de Lima está programada para el lunes 16 y la llegada a Roma para el martes 17 de noviembre.
Las fechas permiten apreciar el horizonte inmediato de la recuperación: entre el alta y la salida prevista transcurrirán veinte días.
Será una visita con numerosos desplazamientos y encuentros.
El parecer favorable del cirujano respalda la posibilidad de realizarla, aunque no constituye una confirmación de que cada actividad conservará su forma y duración originales.
Margaritora describió al Papa, al recibir el alta, en condiciones clínicas satisfactorias: análisis sanguíneos normales, función cardíaca adecuada y recuperación de la expansión pulmonar dentro de los tiempos esperados.
Calculó que otros diez días podrían permitir una recuperación física completa de la intervención. Es una previsión del médico tratante sobre la convalecencia; no equivale a un pronóstico oncológico definitivo.
La entrevista también esclareció cómo se encontró la lesión.
El hallazgo fue casual, durante estudios radiológicos del abdomen que permitieron visualizar las bases pulmonares.
Una pequeña mancha apareció en esa zona. Si hubiera estado algo más arriba, explicó el especialista, habría podido quedar fuera del campo observado.
Según su testimonio, el Papa no presentaba síntomas respiratorios.
El martes 13 de octubre se extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho. Margaritora calificó la operación como habitual para situaciones semejantes y afirmó que transcurrió sin complicaciones.
Su explicación evita convertir la intervención en una hazaña técnica excepcional, aunque reconoce la extraordinaria responsabilidad humana de operar a un pontífice bajo la atención del mundo.
Antes de la anestesia, el cirujano presentó a los profesionales reunidos en el quirófano como su «dream team».
El Papa sonrió. Después, durante la recuperación, siguió la dieta y la fisioterapia, caminó y colaboró con el personal.
El segundo día tras la operación lo encontraron acomodando las sillas de la capilla. Cuando le ofrecieron hacerlo por él, respondió: «No importa, puedo hacerlo, lo hago».
Ese episodio expresa una disposición personal. El propio cirujano amplió el reconocimiento a enfermeros, técnicos, fisioterapeutas, anestesistas y auxiliares. Detrás de una recuperación hay una organización hospitalaria completa, con tareas visibles y otras que rara vez aparecen en los titulares.
Mientras se desarrollaba ese proceso, los comunicados fueron describiendo la reanudación de la alimentación, la movilidad, la fisioterapia y el trabajo. El viernes 16 se difundieron fotografías del Papa celebrando misa en una sala de la décima planta del Gemelli.
Agradeció al personal sanitario su servicio a los enfermos y los cuidados recibidos. Aquellas imágenes dieron contenido visible a lo que hasta entonces se había comunicado en frases breves.
La información médica, sin embargo, exige conservar sus distinciones.
Sospechar una lesión maligna antes de la cirugía no es lo mismo que disponer de su confirmación histológica.
Hablar de una «fase inicial» tampoco publica por sí solo un estadio clínico preciso.
Ni los partes citados ni la entrevista facilitada detallan el estadio, la afectación ganglionar o un eventual tratamiento complementario.
La recuperación favorable y la aptitud prevista para viajar deben entenderse dentro de lo que los médicos efectivamente han declarado.
La hospitalización abrió, además, una pregunta institucional: ¿cómo sigue gobernando el Papa?
Los hechos mostraron continuidad de actividad, aunque con una agenda alterada.
Hubo trabajo, comunicación con colaboradores y una intervención diplomática personal.
Para valorar el alcance de cada acto conviene distinguir su fecha de aprobación de la fecha en que se publica: un nombramiento anunciado durante una hospitalización no demuestra, por sí solo, cuándo fue decidido.
La visita del presidente dominicano Luis Abinader ofreció un ejemplo de adaptación diplomática.
El encuentro anunciado por la Santa Sede se celebró con el cardenal Pietro Parolin y monseñor Paul Richard Gallagher. Correspondía describirlo como una reunión en la Secretaría de Estado.
Las declaraciones de Parolin dadas al salir de la Embajada de Iraq fueron objeto de especial atención. El secretario de Estado expresó preocupación, confianza en los médicos y prudencia ante previsiones prematuras. Al hablar de una posible adaptación del pontificado, lo hizo de manera condicional. Posteriormente vinculó los ajustes a los viajes y a las indicaciones médicas, y calificó como habladurías las versiones sobre una prohibición de volar durante meses.
El parecer de Margaritora permite ahora actualizar aquella discusión. Hay una valoración médica favorable al viaje, sujeta a la evolución del paciente. Leer esta secuencia como una confrontación inevitable entre el Papa y su secretario de Estado iría más allá de lo demostrado.
Eso no impide registrar lo que publica la prensa. Giovanni Panettiere, en Quotidiano Nazionale, interpretó la actividad y las fotografías del pontífice como señales de tensión con Parolin. También recogió, de una fuente curial anónima, la versión de que el Papa habría decidido sustituirlo. Es una afirmación periodística que requiere corroboración; no puede presentarse como una decisión oficial.
La carta de renuncia preventiva atribuida a Francisco fue otro asunto de la conversación. Según la crónica examinada, Parolin declaró que nunca había visto aquella carta y que desconocía si León XIV había firmado algo semejante. Esas respuestas no permiten concluir que exista una renuncia preparada del pontífice actual. La enfermedad, la convalecencia y las hipótesis sobre una incapacidad prolongada son cuestiones diferentes.
El viernes el Papa ofreció un hecho de gobierno especialmente claro: León XIV habló con Vladímir Putin. La Santa Sede explicó que pidió una tregua humanitaria para Oleshky, en la región ucraniana de Jersón, que permitiera alimentos, asistencia médica y evacuaciones voluntarias y seguras. Parolin precisó después que la iniciativa había sido del propio Papa.
La versión rusa dio también relevancia a la cooperación con la Santa Sede y a la protección de los cristianos. Las diferencias de énfasis entre comunicados diplomáticos merecen analizarse, pero el resultado se medirá por las medidas que efectivamente se adopten. La conversación y la petición están documentadas; la apertura de corredores humanitarios exige una comprobación distinta.
Ese mismo día, un mensaje papal a la FAO defendió la alimentación como derecho fundamental, cuestionó la especulación que perjudica a los pequeños agricultores y pidió orientar recursos hacia la agricultura sostenible. La denuncia del hambre como instrumento de guerra encuentra una aplicación concreta en la solicitud de ayuda para Oleshky.
La vida institucional siguió también en otros ámbitos. El Boletín del 17 de octubre publicó la elección de Edouard Daher para Petra y Filadelfia de los greco-melquitas, en Jordania. La decisión se atribuye al patriarca Youssef Absi con el consentimiento del Sínodo, precisión necesaria para no presentar todos los actos publicados por la Santa Sede como nombramientos personales del Papa.
En este ambiente, las crónicas de Specola–InfoVaticana han servido para identificar preguntas, discrepancias y versiones que circulan alrededor del Vaticano. Su utilidad aumenta cuando se contrastan con documentos y declaraciones identificadas. Las discusiones sobre futuros cardenales, finanzas o cambios de cargos deben conservar su fecha y su grado de comprobación: una preocupación pendiente no se convierte cada mañana en una noticia nueva.
La semana termina con el Papa nuevamente en el Vaticano, una recuperación que su cirujano describe favorablemente y una próxima aparición pública anunciada. Las oraciones, los mensajes y el agradecimiento a quienes lo atendieron acompañan esa vuelta. Mañana, desde la ventana del apartamento pontificio, León XIV podrá dirigirse de nuevo a los fieles. Su palabra será el siguiente hecho que escuchar y observar.
Después vendrán los días de convalecencia y la preparación de una visita que llevará la atención hacia Uruguay, Argentina y Perú. La perspectiva sudamericana añade una dimensión pastoral al regreso: recuperar fuerzas significa también prepararse para el encuentro con las comunidades que lo esperan. La prudencia médica y la continuidad del gobierno de la Iglesia deberán acompañarse en ese camino.
Del Gemelli al Vaticano, León XIV ha dado el primer paso. Si su evolución permite cumplir el calendario anunciado, el 6 de noviembre comenzará otro: salir al encuentro de los fieles de tres países de América del Sur. Entre ambos momentos está la tarea de recuperarse mientras continúa ejerciendo su misión.
Fuentes principales
- Vatican News, entrevista de Andrea Tornielli a Stefano Margaritora: https://www.vaticannews.va/it/papa/news/2026-10/papa-leone-xiv-intervento-gemeli-margaritora-viaggio-sudamerica.html
- L’Osservatore Romano, regreso al Vaticano, 17 de octubre: https://www.osservatoreromano.va/it/news/2026-10/quo-237/leone-xiv-e-tornato-in-vaticano.html
- Vatican News, salida del Gemelli: https://www.vaticannews.va/it/papa/news/2026-10/papa-dimesso-ospedale-gemelli-ricovero-pazienti-saluto-fedeli.html
- Vatican News, conversación con Putin y aclaración de Parolin: https://www.vaticannews.va/en/pope/news/2026-10/pope-leo-xiv-update.html
- AgenSIR, declaraciones de Parolin del 16 de octubre: https://www.agensir.it/quotidiano/2026/10/16/leone-xiv-card-parolin-e-stato-un-intervento-riuscito-sui-viaggi-dipendera-da-come-esce-dallospedale/
- Quotidiano Nazionale, Giovanni Panettiere, 17 de octubre: https://www.quotidiano.net/esteri/prima-foto-dal-gemelli-le-f53b19a7
- Vatican News, mensaje a la FAO: https://www.vaticannews.va/en/pope/news/2026-10/pope-fao-message-for-world-food-day.html
- Oficina de Prensa, Iglesias orientales, 17 de octubre: https://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2026/10/17/0818/01525.html
- Specola–InfoVaticana, crónicas del 16 y 17 de octubre: https://infovaticana.com/blogs/specola/
- Oficina de Prensa de la Santa Sede, itinerario del viaje a Uruguay, Argentina y Perú, 21 de septiembre de 2026: https://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2026/09/21/0737/00689.html

