Santo Domingo. – Aunque la República Dominicana cuenta con una normativa de construcción más estricta desde el terremoto de Haití de 2010, el principal desafío sigue siendo evaluar la vulnerabilidad de las edificaciones construidas antes de esa fecha, afirmó el arquitecto Edgar Martínez, exsecretario general del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA).
El especialista explicó que las modificaciones introducidas al Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras (R-001) redujeron significativamente el riesgo de colapso en las edificaciones construidas bajo los nuevos estándares.
No obstante, señaló que persiste un riesgo relativo debido a la existencia de numerosas estructuras levantadas antes de la actualización de la normativa, las cuales requieren evaluaciones técnicas para determinar su grado de vulnerabilidad frente a un terremoto.
"República Dominicana forma parte de una región altamente sísmica. El terremoto de Haití de 2010 cambió para siempre la forma de diseñar las estructuras en nuestro país", expresó Martínez.
El arquitecto explicó que el reglamento vigente establece que las edificaciones deben diseñarse para soportar una amenaza sísmica con un período de retorno de 2,475 años, equivalente a una probabilidad aproximada del 2 % de ser superada durante un período de 50 años.
"Las estructuras modernas se calculan para resistir movimientos de gran severidad, muy por encima de los sismos que ocurren con mayor frecuencia", indicó.
Martínez sostuvo que corresponde a las autoridades verificar el cumplimiento de la normativa y realizar estudios de las edificaciones construidas antes de 2010, especialmente aquellas de uso público, multifamiliares o con varias décadas de antigüedad.
Asimismo, recomendó efectuar evaluaciones de vulnerabilidad estructural e implementar reforzamientos cuando sean necesarios para proteger la vida de los ocupantes.
El especialista resaltó que una construcción segura no depende únicamente del diseño estructural, sino también de una supervisión técnica rigurosa durante todo el proceso constructivo.
Explicó que el reglamento R-001 exige analizar factores como la zona sísmica, el tipo de suelo, la importancia de la edificación, la regularidad estructural, la ductilidad y el control de los desplazamientos entre pisos.
Añadió que el cumplimiento de estos criterios resulta especialmente importante en ciudades como Santo Domingo, Santiago, Punta Cana, La Romana, Puerto Plata y Samaná, donde se concentra gran parte del desarrollo urbano, turístico e inmobiliario del país.
Martínez advirtió que incluso un excelente diseño estructural puede perder efectividad si durante la construcción se modifican materiales, se altera el acero de refuerzo, se cambian dimensiones o no se respetan las especificaciones técnicas establecidas en los planos.

