Por Hugo Vélez Astacio
A Propósito de mi anterior escrito, de “El fenómeno de Cabuya” hubo alguien que en son apreciativo, comentando me expresó: “Que la historia narrada y descrita del pasado de nuestra Nación, era una historia de guerras intrascendentes, aburridas y monótonas”. Interesante anterior indicado, pero no es categórico, cuando vemos y analizamos la lucha de la figura mítica del Gral. Sandino al retomar por qué o causa de su lucha y la forma heroica de recordar a David contra Goliat, principalmente los mensajes patrióticos que de la misma se derivaron.
Cabe recordar que su causa (la de Sandino) fue luchar honestamente y con sinceridad por reivindicar la soberanía Patria, ante la firma del Tratado Chamorro/Bryan y al hecho de las consecuencias a partir de la traición del Gral. Moncada con la firma del Pacto Stimpson. Fue su guerrilla novedosa en las tácticas utilizadas, como su trato correcto con su tropa, que le origino un liderazgo e imagen hasta de ser nombrado a nivel internacional “Gral. de los hombres libres”.
El nace a la historia, el 4 de mayo de 1927, cando no se suma a los generales sumisos, de apoyar a Moncada con el pacto Stimpson, que en el fondo le garantizada una paz para sostener al mismo gobierno retrogrado de los conservadores con Adolfo Diaz, como presidente a un general firmante como Emiliano Chamorro en el Tratado canalero de triste y nefasta recordación que cedía soberanía en cuanto a posesión territorio y navegación del rio San Juan.
Pero, quien era el tal Gral. Moncada, sino un jefe ambicioso de fama, de poder que traicionando aceptó desarmarse bajo la promesa que la delegación yanque le garantizara la presidencia de la Republica.
El Gral. Sandino que, si bien era de origen humilde, era ante todo honesto y sincero, y no dudo ni un instante en oponerse a ese pacto deshonesto y contrario a las orientaciones de los mandos superiores del partido liberal, por el cual luchaban.
Siete años luchó el Gral. Sandino hasta que logro que los marinos yanques abandonaran nuestra Patria. Hecho que le hizo posteriormente firmar la paz con el presidente Juan Bautista Sacasa, pero al ser este (pusilánime) y su gobierno débil, dio lugar que el nefasto y asesino del Somoza lo asesinara a traición en confabulación y aprobación del entonces gobierno yanque. Posterior a la muerte de Sandino, no puede negarse dada la justeza y sinceridad de su lucha, el pueblo tomo conciencia.

