México / España, septiembre de 2026. – El Dr. Ignacio Bonasa Alzuria, presidente y fundador de la Universidad de la Felicidad y del Bienestar, impulsa desde México un proyecto con vocación iberoamericana que busca situar a la persona en el centro de la educación, el liderazgo y la transformación organizacional.
La iniciativa parte de una pregunta: ¿puede la educación superior ayudar también a las personas a vivir, trabajar y liderar mejor?
Una idea convertida en proyecto
La Universidad de la Felicidad y del Bienestar pretende reunir conocimiento, investigación, educación, liderazgo y transformación organizacional alrededor del bienestar humano.
La institución no se plantea como una fábrica de recetas para alcanzar la felicidad, sino como un espacio destinado a estudiar el bienestar, formar líderes, investigar las condiciones que favorecen el desarrollo humano y trasladar ese conocimiento a personas, organizaciones y a la sociedad.
«Hemos aprendido a formar profesionales extraordinarios. El gran reto es que el conocimiento nos ayude también a formar mejores seres humanos», sostiene Bonasa.
De la dirección empresarial a la transformación humana
La creación de la Universidad representa una nueva etapa en la trayectoria de Bonasa, vinculada a la dirección empresarial y financiera, el emprendimiento, la formación, la investigación, la escritura y la divulgación.
Su experiencia le ha permitido observar las organizaciones desde dos perspectivas: la búsqueda de resultados y las consecuencias que los modelos de trabajo pueden tener sobre las personas.
De esa experiencia surgió una línea de trabajo centrada en el liderazgo humanista, el talento, el bienestar organizacional, el propósito, la educación y la sostenibilidad humana.
Como presidente y socio fundador de Liderarte Factoría de Talento, Bonasa también ha promovido una visión de la formación basada en la experiencia.
El arte como herramienta de aprendizaje
Una de las características de su propuesta es el Aprendizaje por el Arte, que utiliza disciplinas como el teatro, la música, la literatura y la creatividad para desarrollar liderazgo, comunicación, empatía y autoconocimiento.
Esta metodología busca superar una formación basada exclusivamente en conceptos y manuales para incorporar la experiencia como parte del aprendizaje.
De esta filosofía surge la expresión «Transformar con Alma», con la que Bonasa resume una visión en la que innovación, eficiencia y tecnología deben convivir con humanidad, propósito, valores y sentido.
Una Universidad que investiga el bienestar
El proyecto pretende diferenciarse de la banalización del concepto de bienestar.
Para Bonasa, la felicidad no debe convertirse en una obligación emocional ni en una herramienta de productividad. Su propuesta plantea estudiarla como un fenómeno multidimensional.
Psicología, educación, liderazgo, comportamiento organizacional, ciencias sociales, salud, relaciones, propósito y economía del bienestar son algunos de los ámbitos que pueden dialogar dentro de este proyecto.
«No quiero una universidad que enseñe recetas para ser feliz. Quiero una universidad que investigue, eduque y ayude a crear las condiciones para vivir, trabajar y liderar mejor», afirma.
México como punto de partida e Iberoamérica como horizonte
La Universidad nace en México, pero su fundador la concibe con una vocación que trasciende las fronteras nacionales.
El objetivo es establecer vínculos entre México, España y Latinoamérica y contribuir a una conversación iberoamericana sobre bienestar, educación y liderazgo.
La iniciativa contempla la posibilidad de desarrollar alianzas, programas, investigaciones, encuentros y comunidades de conocimiento que permitan ampliar ese intercambio.
El bienestar como parte de la estrategia empresarial
La experiencia directiva de Bonasa explica también el énfasis que el proyecto coloca en las organizaciones.
Estrés, agotamiento, pérdida de propósito y deterioro de las relaciones laborales forman parte de los desafíos que enfrentan muchas organizaciones y que obligan a revisar qué significa realmente cuidar a las personas.
«No podemos hablar de bienestar alrededor de una cultura que continúa generando sufrimiento. El bienestar tiene que entrar en la forma de liderar, decidir, relacionarnos y trabajar», plantea.
Su tesis es que el bienestar no puede limitarse a actividades aisladas, sino que debe integrarse en la cultura, el liderazgo, las decisiones y el diseño del trabajo.
Un proyecto que conecta empresa, academia y humanismo
El perfil de Ignacio Bonasa está estrechamente relacionado con la naturaleza de la iniciativa porque conecta ámbitos que habitualmente funcionan por separado: empresa y academia, resultados y personas, investigación y experiencia, liderazgo y arte.
Como presidente y fundador, Bonasa plantea ejercer un papel activo en la construcción de una comunidad de especialistas y organizaciones capaces de convertir el bienestar en conocimiento aplicable y la investigación en transformación.
«Cuanta más inteligencia artificial tengamos a nuestro alrededor, más importante será desarrollar aquello que nos hace profundamente humanos», sostiene.
El desafío frente a la inteligencia artificial
La creación de la Universidad coincide con una etapa de profundas transformaciones provocadas por la inteligencia artificial y la automatización.
Para Bonasa, estos cambios tecnológicos aumentan la importancia de desarrollar capacidades humanas como la empatía, el criterio, la creatividad, el propósito, las relaciones interpersonales y el liderazgo.
La discusión, en ese contexto, no se limita a qué podrán hacer las personas en el futuro, sino también a quiénes quieren ser mientras desarrollan esas actividades.
La huella que busca dejar
La Universidad de la Felicidad y del Bienestar aspira a trascender la figura de su fundador y convertirse en una comunidad dedicada a producir conocimiento, generar debate y contribuir a mejorar la manera en que las personas educan, trabajan y lideran.
La propuesta de Bonasa busca llevar la felicidad y el bienestar desde el terreno de la aspiración personal hacia los espacios de investigación, educación y transformación organizacional.
Una pregunta para el futuro
¿Puede enseñarse la felicidad?
La propuesta de la Universidad parte de que no puede enseñarse como una fórmula, pero sí pueden investigarse sus determinantes, desarrollar herramientas para vivir y convivir mejor, formar líderes más conscientes y diseñar organizaciones más humanas.
Esa es la apuesta que Ignacio Bonasa busca convertir en institución: no prometer que todo el mundo será feliz, sino contribuir a generar mejores condiciones para el bienestar.

