Lorenzo Vargas-Lenchy: una candidatura para reconectar la UASD con la sociedad

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Por Pablo Vicente

La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ha sido, desde su fundación, mucho más que un centro de formación profesional. Es una institución llamada a orientar el pensamiento nacional, promover la cultura y aportar soluciones a los grandes desafíos del país. En ese propósito, la Vicerrectoría de Extensión ocupa un lugar estratégico, pues constituye el puente entre la academia y la sociedad.

En ese contexto, la candidatura del maestro Lorenzo Vargas-Lenchy a la Vicerrectoría de Extensión merece una valoración positiva por la visión que plantea y por el enfoque integral de su programa de gestión.

Su propuesta parte de una concepción moderna de la extensión universitaria. No la limita a la realización de actividades culturales o protocolares, sino que la entiende como un sistema permanente de vinculación entre la universidad, el Estado, el sector productivo y la ciudadanía, concebido para generar conocimiento, fortalecer capacidades institucionales y contribuir al bienestar colectivo.

Uno de los principales méritos del programa es que plantea una agenda amplia y de largo plazo. La convocatoria al Primer Congreso Nacional de Extensión Universitaria, la creación de alianzas estratégicas entre la UASD, el Estado y el sector empresarial, así como la actualización de la filosofía y estructura de la extensión, evidencian una apuesta por fortalecer institucionalmente esta importante función universitaria.

Asimismo, resulta relevante el interés por impulsar iniciativas que trascienden los muros universitarios: el fortalecimiento del desarrollo local desde los centros regionales, programas de inclusión para estudiantes con diversidad funcional, la creación de una Editora Nacional Universitaria, una Feria del Libro Universitario, un canal cultural y un observatorio del mercado laboral, entre otras propuestas.

Otro aspecto destacable es que el programa procura proyectar la imagen de la UASD como patrimonio nacional e internacional, fortaleciendo su presencia pública y su capacidad de incidencia en los grandes debates del país mediante la conformación de espacios académicos especializados y mecanismos de difusión del conocimiento.

Naturalmente, toda propuesta de gestión enfrenta el reto de convertir las ideas en resultados concretos. Muchas de las iniciativas planteadas requerirán consenso, planificación, recursos financieros y una estrecha coordinación con las demás instancias universitarias. Ese será, probablemente, el principal desafío de quien asuma la responsabilidad de dirigir la Vicerrectoría de Extensión.

Sin embargo, más allá de las dificultades propias de cualquier administración universitaria, la candidatura de Lorenzo Vargas-Lenchy representa una visión que apuesta por una universidad más abierta, más vinculada con la sociedad y con mayor capacidad para liderar procesos de transformación social.

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