La compañía de ciberseguridad explica que conocer un número telefónico no permite acceder automáticamente a un dispositivo, pero sí puede facilitar engaños, suplantaciones de identidad y ataques para tomar el control de cuentas digitales.
CENTROAMÉRICA. — El número de teléfono se ha convertido en un elemento fundamental de la identidad digital, debido a su vinculación con aplicaciones de mensajería, redes sociales, cuentas personales y mecanismos de recuperación de contraseñas.
Aunque compartir este dato no significa que un delincuente pueda ingresar directamente a un dispositivo, sí puede representar el punto de partida para diferentes modalidades de fraude electrónico.
La empresa de ciberseguridad ESET Latinoamérica advirtió sobre los riesgos asociados con la exposición de números telefónicos y explicó cómo los ciberdelincuentes pueden aprovechar esta información para intentar obtener datos personales, acceder a cuentas y cometer estafas.
«Por sí solo, el número de teléfono tiene capacidades limitadas. Es decir, un ciberatacante no puede entrar mágicamente al celular, leer los WhatsApp o acceder a la cuenta bancaria simplemente porque conoce el número», explicó David González, investigador de seguridad informática de ESET Latinoamérica.
Sin embargo, el especialista señaló que el número telefónico puede facilitar otros ataques debido a su relación con distintos servicios digitales.

Los cuatro riesgos de que un ciberdelincuente conozca tu número
1. Obtener información personal
Un delincuente puede utilizar un número telefónico para localizar información disponible públicamente sobre su propietario.
Entre los datos que podría intentar identificar figuran nombres, perfiles en redes sociales, cuentas de mensajería, publicaciones y antecedentes de información expuesta mediante filtraciones.
El objetivo es reunir suficientes detalles para construir un engaño personalizado que resulte convincente para la víctima.
2. Realizar estafas mediante llamadas, SMS o WhatsApp
El número también permite establecer contacto directo con la persona mediante llamadas, mensajes de texto o aplicaciones de mensajería.
En estos casos, los atacantes pueden recurrir a la ingeniería social, una técnica que consiste en manipular a las víctimas para obtener información confidencial o inducirlas a realizar determinadas acciones.
Un ciberdelincuente podría hacerse pasar por un representante bancario, una empresa de entregas, un servicio de soporte técnico o una persona conocida.
Mediante estos engaños intenta conseguir contraseñas, códigos de verificación, datos personales e información financiera, o convencer a la víctima de acceder a enlaces maliciosos.
3. Intentar apoderarse de cuentas digitales
Muchos servicios utilizan números telefónicos como mecanismos para iniciar sesión, verificar identidades o recuperar el acceso a cuentas.
ESET advierte que esta vinculación puede ser aprovechada por delincuentes para intentar apropiarse de perfiles en aplicaciones como WhatsApp.
Un ejemplo frecuente ocurre cuando una persona recibe un código de verificación que no solicitó y, poco después, alguien le escribe afirmando que ese código fue enviado por error.
El atacante solicita que se lo compartan, pero en realidad podría estar intentando registrar la cuenta de la víctima en otro dispositivo.
Por esta razón, los códigos de verificación nunca deben entregarse a terceros, incluso cuando la solicitud parezca provenir de alguien conocido.
4. Secuestrar el número mediante SIM swapping
Otra modalidad de ataque es el denominado SIM swapping, que consiste en intentar transferir fraudulentamente un número telefónico a otra tarjeta SIM.
Para lograrlo, el delincuente busca engañar al operador de telefonía y hacerse pasar por el titular legítimo de la línea.
Si consigue completar la transferencia, podría recibir llamadas y mensajes de texto destinados a la víctima, incluidos códigos de autenticación enviados por SMS.
Esto puede facilitar intentos de acceso a cuentas que dependen del número telefónico como mecanismo de verificación.
¿Qué cuentas podrían quedar comprometidas?
ESET explicó que obtener un número telefónico no equivale a disponer automáticamente de acceso a los servicios digitales vinculados con él.
Sin embargo, cuando esa información se combina con otras técnicas de fraude, pueden producirse situaciones como la apropiación de una cuenta de WhatsApp, el acceso no autorizado al correo electrónico o la toma de control de perfiles en redes sociales.
Los delincuentes también podrían intentar modificar credenciales de acceso, utilizar cuentas comprometidas para engañar a familiares y amigos o aprovechar una intrusión inicial para acceder a otros servicios.
La empresa insistió en que el riesgo depende de los mecanismos de seguridad utilizados, de la información adicional que consiga el atacante y de la efectividad de los engaños.
Cinco recomendaciones para proteger tu número de teléfono
ESET Latinoamérica compartió varias medidas destinadas a reducir la exposición de los usuarios frente a este tipo de amenazas.
- Nunca compartir códigos de verificación. Los códigos recibidos mediante SMS o aplicaciones deben mantenerse privados, incluso cuando alguien afirme que fueron enviados accidentalmente.
- No proporcionar datos personales ante contactos inesperados. Es importante desconfiar de llamadas o mensajes no solicitados que pidan contraseñas, información financiera u otros datos confidenciales.
- Verificar las solicitudes mediante canales oficiales. Ante cualquier comunicación sospechosa, conviene contactar directamente con la empresa o institución utilizando sus medios de atención legítimos.
- Revisar la información personal disponible públicamente. Limitar la exposición innecesaria de datos puede dificultar la preparación de engaños personalizados.
- Activar la autenticación de dos factores. Esta medida incorpora una protección adicional para las cuentas digitales y ayuda a reducir el riesgo de accesos no autorizados.
La prevención sigue siendo fundamental
La compañía recordó que los ciberdelincuentes pueden utilizar información aparentemente sencilla, como un número de teléfono, para iniciar ataques más complejos.
No obstante, conocer ese dato por sí solo no les permite leer conversaciones privadas, acceder a aplicaciones bancarias ni controlar automáticamente un dispositivo.
La combinación de hábitos seguros, mecanismos adicionales de autenticación y verificación de comunicaciones sospechosas constituye una herramienta importante para proteger la identidad digital.
ESET reiteró que la educación en ciberseguridad permite reconocer oportunamente los intentos de engaño y reducir las posibilidades de que una información de contacto termine siendo utilizada para cometer fraudes.

