El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, conoció un sistema de riego automatizado y un robot diseñado para contribuir a la recuperación de áreas degradadas por la actividad minera.
Por Emmanuel Solano
SANTO DOMINGO, R. D.– Estudiantes y docentes del Centro Educativo San José Obrero presentaron al ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, dos proyectos innovadores que combinan conocimientos académicos, programación y robótica para buscar soluciones a problemas ambientales.
Durante un recorrido por el plantel, el funcionario conoció «Raíces del Futuro», una iniciativa que transformó un espacio ubicado detrás del comedor escolar en un huerto educativo utilizado como laboratorio de aprendizaje.
El proyecto integra Ciencias Naturales, Matemática, tecnología, ingeniería y programación, permitiendo a los estudiantes realizar investigaciones, mediciones y análisis relacionados con situaciones de su entorno.
Un sistema de riego que evita desperdiciar agua
Como parte de la iniciativa, los alumnos desarrollaron un sistema de riego automatizado equipado con sensores que detectan la humedad del suelo y determinan cuándo activar o detener el suministro de agua.
Los estudiantes explicaron que también utilizaron herramientas como Scratch para desarrollar y controlar componentes de sus proyectos, aplicando en la práctica los conocimientos adquiridos en las aulas.
«Raíces del Futuro» obtuvo el primer lugar nacional del nivel Primario en la cuarta edición de Buenas Prácticas en Innovación y Tecnología.
El reconocimiento fue entregado al profesor Israel Contreras Pacheco, durante una actividad organizada por el Ministerio de Educación, en la que fueron premiados nueve docentes seleccionados entre más de 600 participantes de las 18 regionales educativas.
Seed-Bot: robótica para recuperar áreas degradadas
Los estudiantes también presentaron «Seed-Bot», un proyecto de robótica orientado a contribuir con la recuperación de terrenos afectados por la explotación minera.
La propuesta consiste en desarrollar un robot que utiliza seed balls, pequeñas bolas que contienen semillas, como parte de una alternativa para favorecer la restauración de áreas degradadas.
El proyecto combina programación, robótica y tecnología cartográfica, promoviendo la investigación de problemas ambientales y la búsqueda de soluciones mediante herramientas tecnológicas.
Durante la visita, De Camps valoró estas iniciativas por su capacidad de vincular los contenidos curriculares con necesidades reales de las comunidades y fomentar la participación activa de los estudiantes en su aprendizaje.
Los proyectos reflejan cómo la integración de tecnología y educación puede estimular la creatividad, el pensamiento científico y la conciencia ambiental desde las aulas.

