Especialistas advierten sobre el aumento de los casos de miopía en niños y recomiendan controles oftalmológicos periódicos para prevenir complicaciones y mejorar el rendimiento escolar.
Santo Domingo, junio de 2026.– Ante el regreso a las aulas y el uso cada vez más temprano y frecuente de dispositivos electrónicos, especialistas en salud visual alertan sobre la importancia de proteger la visión infantil y realizar evaluaciones oftalmológicas periódicas para detectar a tiempo posibles alteraciones.
La Dra. Ana Ramírez, especialista en Oftalmología Pediátrica del Instituto Espaillat Cabral, explicó que la miopía infantil se ha convertido en una de las afecciones visuales de mayor crecimiento a nivel mundial.
Según la especialista, este aumento responde tanto a factores genéticos como ambientales, entre ellos el mayor tiempo frente a pantallas y la disminución de las actividades al aire libre.
“La miopía es un defecto refractivo que provoca dificultad para ver claramente los objetos lejanos. En los niños puede progresar con rapidez si no se detecta y controla a tiempo, afectando su rendimiento académico, sus actividades diarias y su calidad de vida”, señaló la doctora Ramírez.

La especialista indicó que muchos padres desconocen que los problemas visuales pueden manifestarse mediante señales aparentemente simples, como acercarse demasiado a los libros o dispositivos electrónicos, entrecerrar los ojos para ver de lejos, presentar dolores de cabeza frecuentes, fatiga visual o dificultades para concentrarse en clase.
El impacto del uso excesivo de pantallas
El uso prolongado de teléfonos inteligentes, tabletas, computadoras y videojuegos representa uno de los principales desafíos para la salud visual infantil. Aunque las pantallas no provocan directamente la miopía, diversos estudios han demostrado que el exceso de actividades en visión cercana y la reducción del tiempo al aire libre pueden favorecer su desarrollo y progresión.
“La recomendación es promover pausas visuales frecuentes, limitar el tiempo recreativo frente a pantallas según la edad del niño y fomentar actividades al aire libre. La exposición a la luz natural ha demostrado tener un efecto protector frente al desarrollo de la miopía”, explicó la oftalmóloga pediátrica.
Los especialistas también sugieren aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos de trabajo cercano, mirar un objeto ubicado a unos 20 pies (aproximadamente seis metros) de distancia durante al menos 20 segundos para reducir la fatiga visual.
La importancia del chequeo visual escolar
La Dra. Ramírez destacó que muchos problemas visuales durante la infancia pueden pasar desapercibidos debido a que los niños no siempre identifican que están viendo de manera incorrecta. Por ello, recomienda incluir la evaluación oftalmológica como parte de los preparativos para el inicio del año escolar.
“Un examen visual completo permite detectar de forma temprana condiciones como miopía, hipermetropía, astigmatismo, ambliopía u otras alteraciones que pueden interferir con el aprendizaje y el desarrollo visual”, afirmó.
La especialista recomienda realizar chequeos visuales periódicos, especialmente antes del inicio del año escolar o cuando existan antecedentes familiares de problemas visuales.
“Una buena visión es fundamental para el aprendizaje. Detectar y tratar oportunamente cualquier alteración visual puede marcar una diferencia significativa en el desempeño académico y el bienestar de los niños”, concluyó la Dra. Ana Ramírez.

