Por: Olga María Guzmán
Integridad, principios éticos, excelencia académica, capacidad gerencial y vocación de servicio distinguen a mujeres que han demostrado, con hechos, su compromiso con la justicia. Mujeres preparadas nacional e internacionalmente, con liderazgo, capacidad de trabajo en equipo y visión para impulsar políticas que garanticen la continuidad en la erradicación de la mora judicial.
Pero, además de su alta competencia profesional, aportan sensibilidad, humanidad y una visión de la justicia que coloca a las personas en el centro.
¡Nos lo hemos ganado y lo hemos demostrado!
Aspiramos a que el honorable Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), en su sabia elección, reconozca estos méritos y garantice una representación significativa de mujeres en esta alta instancia judicial.
El talento está demostrado. ¡Es tiempo de reconocerlo!

