Los Espacios de Esperanza prepararon a 1,650 niños para su ingreso al sistema educativo formal mediante el desarrollo de habilidades cognitivas, sociales, emocionales y tecnológicas.
SANTO DOMINGO, RD.- Un total de 1,650 niños y niñas de entre tres y cinco años culminaron exitosamente el programa de estimulación temprana desarrollado por los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC) a través de los Espacios de Esperanza (EPES), iniciativa orientada a fortalecer el desarrollo integral de la primera infancia y apoyar a familias en situación de vulnerabilidad.
La clausura del año escolar 2025-2026 se realizó en un acto celebrado en el Centro Tecnológico Comunitario de La Victoria, con la participación de padres, madres, tutores, facilitadoras y autoridades de la institución.
Durante el proceso formativo, los participantes completaron los niveles de Pre-Kínder y Kínder, recibiendo formación enfocada en el fortalecimiento de habilidades cognitivas, sociales, emocionales y tecnológicas que les permitirán incorporarse con mayores herramientas al sistema educativo formal.
La directora del programa, Claudia Adames, destacó que los Espacios de Esperanza fueron concebidos para ofrecer educación inicial de calidad a niños y niñas de comunidades vulnerables, contribuyendo a potenciar sus capacidades desde los primeros años de vida.
“Cada niño tiene un potencial único que debe ser estimulado oportunamente. Este programa les brinda las herramientas necesarias para iniciar con éxito su trayectoria educativa”, expresó Adames.
De su lado, el director general de los Centros Tecnológicos Comunitarios, Isidro Torres, resaltó que el programa constituye una importante política de inclusión social y digital, al facilitar que los niños tengan un primer acercamiento a la tecnología en entornos adecuados para el aprendizaje.
“Es motivo de profundo orgullo que estos espacios formen parte de la misión institucional de los CTC. Aquí nuestros niños y niñas tienen su primer contacto formal con la tecnología, descubren nuevas formas de aprender y comienzan a desarrollar competencias que serán determinantes para su futuro académico y profesional”, manifestó Torres.

El funcionario destacó además que la presencia de estos programas en comunidades de escasos recursos contribuye a reducir las brechas sociales y digitales, ampliando las oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones.
“Cuando llevamos conectividad, formación y oportunidades a los territorios más necesitados, estamos construyendo una sociedad más equitativa e inclusiva. Los Espacios de Esperanza representan precisamente esa visión de desarrollo humano que impulsa el Gobierno dominicano”, agregó.
Durante las actividades de cierre realizadas en distintos centros del país, padres y tutores compartieron experiencias positivas sobre el impacto del programa en sus hijos, resaltando avances en la comunicación, la disciplina, la seguridad personal, la convivencia y la capacidad de relacionarse con otros niños y niñas.
La graduación nacional reafirmó el compromiso de los Centros Tecnológicos Comunitarios con la primera infancia como una prioridad estratégica para el desarrollo del país, en consonancia con lo establecido en el Decreto 68-22 y las políticas públicas orientadas a promover la equidad social, la inclusión digital y el desarrollo humano sostenible.

