POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO
Con una breve, pero contundente, reseña histórica, comunitarios y gestores culturales de la demarcación mocana solicitan formalmente al presidente de la República, Luis Abinader Corona, la construcción y apertura del Museo de Historia de la provincia Espaillat.
Se trata de un espacio donde tenga cabida gran parte de la memoria histórica de un terruño, enclavado en el epicentro de la fértil región del Cibao, que ha dado al país más de 300 hijos e hijas de proyección internacional, nacional y local.
Sobre esta interesante iniciativa nos informa el licenciado Orlando López, acucioso historiador y poeta, presidente del Presídium y de la Unión de Escritores en la referida comunidad norteña, a través de un extenso y valioso documento en el que resalta diversos aspectos de la heroica provincia Espaillat, los cuales reproducimos a continuación.
Hacer referencia a Moca es aludir a una comarca de clima variado, con terrenos montañosos, ríos y playas, donde se desarrolla una atractiva y diversa producción agropecuaria.
La entidad provincial posee tierras de alta fertilidad y su denominación honra al expresidente Ulises Francisco Espaillat.
Su municipio cabecera, Moca, debe su nombre, según distintas versiones, al árbol mocán, a una epidemia de moscas ocurrida en el Paso de Moca o a un subtaíno llamado Mocá, en Villa Trina.
Estudios sitúan su fundación en 1556, en el Alto del Fuerte, actual Cuartel de Bomberos y sus alrededores, hasta Juan Lopito.
Por razones más que convincentes, Moca es calificada como cuna de héroes y sepulturera de tiranos, por lo que algunos investigadores han coincidido en afirmar que "su historia está escrita con letras de oro y con actos de libertad".
De sus entrañas surgieron los ajusticiadores de dos dictadores: Lilís, el 26 de julio de 1899, y Trujillo, el 30 de mayo de 1961.
De esa población cibaeña han salido tres presidentes, cinco vicepresidentes, cinco cancilleres, 48 ministros, 59 directores generales, ocho procuradores generales de la República, cuatro presidentes de la Junta Central Electoral, cuatro jueces de altas cortes, ocho ministros de Defensa y cinco jefes de la Policía Nacional.
En el ámbito diplomático, los mocanos han dirigido 40 embajadas y 37 consulados.
En el Poder Legislativo, la provincia ha aportado tres presidentes del Senado y dos presidentes de la Cámara de Diputados.
En la sociedad civil, registra 23 presidentes de importantes instituciones.
Moca aportó más de 200 combatientes a la Revolución de Abril de 1965, constituyendo la mayor participación de un solo pueblo en ese conflicto.
Los seis hombres de confianza del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó y del doctor José Francisco Peña Gómez eran de origen mocano.
Entre ellos figuran el coronel Juan María Lora Fernández, Héroe Nacional y jefe de Estado Mayor del Ejército Revolucionario; el ingeniero Alberto Guzmán, asesor político; el teniente coronel doctor Rafaelito Martínez; el teniente Germán Ureña; el sargento Melanio Romero; el locutor Jaime López Brache y el licenciado Winston Arnaud, jefe de escolta de Peña Gómez.

La comunidad mocana también es pionera de la aviación dominicana.
Por iniciativa del presidente Horacio Vásquez fue creada la primera Escuela Militar de Aviación, con una inversión de 125,000 pesos.
La provincia ha dado al país 25 pilotos, incluyendo al primer dominicano que voló en la Segunda Guerra Mundial, al primer piloto comercial graduado en Estados Unidos en 1935, al primer piloto graduado en la República Dominicana y a la primera mujer piloto comercial dominicana.
En la Iglesia católica y en la ciencia nacieron en la provincia Espaillat seis obispos, entre ellos Hugo Eduardo Polanco Brito, Freddy Bretón y Diomedes Espinal, quienes presidieron la Conferencia del Episcopado Dominicano; así como seis científicos, entre ellos el doctor Juan Manuel Taveras Rodríguez, considerado padre de la neurorradiología moderna, nacido en Estancia Nueva, y el doctor Sergio Bencosme.
En el campo de las letras, los mocanos han aportado alrededor de 253 escritores, con una producción de 1,593 libros y 554,753 páginas.
Entre ellos destacan Juan Antonio Alix, Gabriel Morillo Sosa, Julio Jaime Julia y Bruno Rosario Candelier, miembro prominente de la Academia Dominicana de la Lengua.
En las artes plásticas sobresalen Guillo Pérez, Silvano Lora, Papi Guadalupe y Hugo Mata.
En la música figuran Gabriel del Orbe, conocido como el "Rey de las Octavas"; Papa Molina y Antonio Morel, forjadores del merengue, así como Óscar Wagner, quien introdujo el son en 1928.
La provincia suma tres campeonatos mundiales de Paso Fino con la yegua La Maraquita; al maratonista Álvaro Abreu, campeón mundial; y a tres Inmortales del Deporte Dominicano: Rubén Lulo, Alberto Resset y Alberto Delgado Malagón.
Asimismo, registra en su historia haber sido ocho veces capital política y productiva de la nación y cuatro veces capital agropecuaria, al producir más del 85 % de los huevos y el 60 % de la mejor yuca del país.
La historia de Moca quedaría incompleta si no se recuerda que allí nació una de las constituciones más liberales y democráticas de la República Dominicana, aprobada en 1858 durante el gobierno del general José Desiderio Valverde.
Finalmente, dos frases resumen la identidad y el carácter del mocano: "Moca, cuna de héroes y sepulturera de tiranos" y "Secos, sacudidos y medidos por buen cajón".
Por todo lo anterior, y por muchas otras razones que no se exponen por motivos de espacio, los habitantes de la provincia Espaillat no cesarán de solicitar al presidente Luis Abinader Corona la construcción y apertura de un Museo de Historia a la altura de los innumerables y trascendentales aportes de esta tierra.
Definitivamente, tal como lo expresa el licenciado Orlando López, incansable investigador y promotor de la historia y la cultura de su pueblo natal, una provincia que ha dado tanto a la patria merece un lugar donde su memoria no se preste: se exhiba.
Ya veremos…
El autor es: Sociólogo – Comunicador Dominicano
triffolio@gmail.com

