La organización cuestiona las negociaciones conducidas por el MICI del BID y reclama evaluaciones independientes, restauración ambiental y compensaciones proporcionales a las afectaciones denunciadas en el Parque Manglares Estero Balsa.
Por: Frank Valenzuela
Manzanillo, República Dominicana. – El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (CEBAMDER) denunció que las propuestas económicas presentadas durante las negociaciones relacionadas con el proyecto energético Manzanillo Gas & Power resultan insuficientes frente a los presuntos daños ambientales, productivos y sociales que afectan a las comunidades del municipio Pepillo Salcedo.
La organización cuestionó la actuación del Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación (MICI) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al considerar que el proceso estaría favoreciendo soluciones económicas limitadas en lugar de garantizar una evaluación integral de los daños denunciados en el Parque Manglares Estero Balsa, Playa Estero Balsa y las comunidades cercanas.
CEBAMDER también señaló a las empresas Shell, Haina Investment Company (HIC) y Energía de las Américas (ENERLA), vinculadas al proyecto energético, por lo que considera una respuesta insuficiente a las reclamaciones comunitarias.

Estas acusaciones corresponden a la posición de la organización denunciante y no constituyen, por sí mismas, una determinación independiente de responsabilidad ambiental.
Cuestionan ofrecimientos a emprendedores ecoturísticos
El presidente de CEBAMDER, Frank Valenzuela, calificó de «risible, indignante y de mal gusto» que, según su denuncia, las propuestas para atender las reclamaciones del sector ecoturístico contemplen la entrega de dos botes, dos motores y aproximadamente 900 dólares a cada uno de los 21 integrantes de una organización comunitaria.
Valenzuela sostuvo que esos ofrecimientos no guardan proporción con las afectaciones ambientales y económicas que las comunidades aseguran haber sufrido.
«¿Cómo se pretende equiparar la magnitud de los daños denunciados a un patrimonio natural y productivo de las comunidades con la entrega de dos botes, dos motores y unos cuantos dólares?», cuestionó.
El dirigente afirmó que cualquier mecanismo de compensación debe partir de una evaluación de los daños y no limitarse a ayudas individuales.
CEBAMDER reclama estudios ambientales independientes
Uno de los principales cuestionamientos de la entidad se refiere a las condiciones en que se desarrollan las negociaciones.
Según Valenzuela, las empresas cuentan con consultores especializados y recursos financieros para sustentar sus posiciones, mientras las comunidades carecen de estudios ambientales, económicos y sociales independientes que permitan cuantificar las afectaciones denunciadas.
El dirigente también acusó a funcionarios del MICI de promover la aceptación de presupuestos presentados por las empresas sin garantizar, a su juicio, condiciones equivalentes de asesoramiento técnico y jurídico para los reclamantes.

«Sin estudios independientes, transparencia presupuestaria y una evaluación integral de los daños, no puede hablarse de una negociación equilibrada. Es inadmisible que las comunidades dependan de las estimaciones y los límites financieros de las mismas instituciones y empresas cuestionadas», expresó.
Denuncian cambios en la agenda de negociación
CEBAMDER también cuestionó la presunta modificación de uno de los puntos inicialmente contemplados en la agenda de negociación: la creación de un Fondo de Inversión Social.
Valenzuela aseguró que un funcionario de BID Invest manifestó durante las reuniones que el banco no tenía compromiso con ese fondo.
Agregó que posteriormente un representante del MICI habría comunicado que la propuesta sería sustituida por la ejecución de varias obras sociales.
Para la organización, esa modificación habría sido realizada de manera unilateral y podría alterar los objetivos originales del proceso de consulta.
«Si la negociación termina reducida a distribuir dádivas y ejecutar obras aisladas, mientras siguen sin respuesta la restauración ambiental, la recuperación productiva y el resarcimiento de las comunidades, se habrá desvirtuado el propósito fundamental de la consulta», advirtió Valenzuela.
Cuestionan contribución anual de US$50,000 para el parque
Otro de los señalamientos de CEBAMDER está relacionado con una contribución anual de 50,000 dólares que, según la organización, se plantea para iniciativas de conservación del Parque Manglares Estero Balsa.
La entidad considera insuficiente ese monto frente a las responsabilidades ambientales que reclama y al tamaño de la inversión energética desarrollada en la zona.
Valenzuela citó un financiamiento sindicado de 902 millones de dólares, articulado por BID Invest, con 777 millones movilizados y la participación de 13 instituciones financieras internacionales.
De acuerdo con los cálculos presentados por CEBAMDER, los 50,000 dólares anuales equivalen aproximadamente al 0.0055 % del financiamiento señalado.
El dirigente también recordó que el proyecto recibió una clasificación ambiental de Categoría A por parte de BID Invest, circunstancia que, a su juicio, refuerza la necesidad de una evaluación rigurosa de los impactos.
«La conservación no puede utilizarse como escudo reputacional para desactivar reclamaciones legítimas», sostuvo.
Anuncian alianza para defender los manglares y las comunidades
Ante esta situación, CEBAMDER anunció que trabaja en la articulación de una alianza local, nacional e internacional para defender el patrimonio ambiental, productivo, social e histórico de Manzanillo.
La organización aseguró que continuará reclamando estudios independientes, restauración de los ecosistemas y mecanismos de compensación que respondan a las afectaciones denunciadas.
«La dignidad de Manzanillo no tiene precio ni puede comprarse con dádivas. Defenderemos nuestra playa, nuestros manglares y los medios de vida de nuestras comunidades por todas las vías cívicas, institucionales y jurídicas legítimas», declaró Valenzuela.
CEBAMDER reiteró que su objetivo es garantizar la protección del Parque Manglares Estero Balsa, la recuperación de las actividades productivas y la preservación de los recursos naturales para las próximas generaciones.

