Santo Domingo.– La Asociación Dominicana de Bancas Deportivas (ADOBAD) afirmó este miércoles que la reactivación del Plan de Regularización de los Juegos de Azar, dispuesta mediante el decreto presidencial núm. 197-26, debe convertirse en una oportunidad para corregir el “desorden estructural” que, según la entidad, predomina en ese sector de la economía nacional.
En una declaración pública, el gremio empresarial advirtió que el mercado de los juegos de azar atraviesa un escenario de incertidumbre, marcado por la falta de regulación efectiva, la proliferación de prácticas ilegales y el incumplimiento de compromisos asumidos previamente por el Estado.
ADOBAD recordó que el plan de regularización fue originalmente impulsado en febrero de 2022, pero su ejecución fue interrumpida sin explicaciones claras. Durante ese proceso, numerosos operadores de bancas deportivas realizaron pagos millonarios con la expectativa de obtener licencias formales, las cuales —según denuncian— aún no han sido otorgadas.
La organización también cuestionó la expansión de los juegos electrónicos fuera del marco legal, señalando que la inacción estatal ha permitido la masificación de estas prácticas, especialmente a través de las denominadas “agencias hípicas”. A su juicio, este fenómeno ha generado una distorsión del mercado y ha afectado a los operadores que cumplen con las normativas vigentes.
“El sector ha sido arrastrado hacia una dinámica de desorden que no solo impacta la seguridad jurídica de las inversiones, sino que también tiene consecuencias sociales preocupantes”, indica el documento, al advertir sobre la creciente exposición de menores de edad a actividades de apuestas en distintos puntos del país.
Asimismo, ADOBAD expresó inquietud por disposiciones administrativas recientes que, según afirma, agravan la situación. Entre ellas, menciona la autorización de puntos físicos para transacciones de juegos en línea, lo que —sostiene— contradice la naturaleza digital de estas operaciones y contribuye a la expansión descontrolada del negocio.
En el plano legislativo, la entidad alertó sobre un proyecto de ley sometido por el Poder Ejecutivo que, de ser aprobado sin modificaciones, podría debilitar el propio plan de regularización. A juicio del gremio, la iniciativa no garantiza la estabilidad normativa ni la seguridad jurídica necesarias para el desarrollo ordenado del sector.
Pese a las críticas, ADOBAD considera que la reactivación del plan abre una ventana para corregir los errores acumulados. En ese sentido, reiteró su llamado a establecer un sistema regulatorio “transparente, racional y con reglas claras”, que permita equilibrar el mercado y proteger tanto a los inversionistas como a la sociedad.
La organización concluyó su pronunciamiento insistiendo en la urgencia de una intervención estatal coherente que ponga fin al actual escenario de descontrol y siente las bases para un modelo sostenible de regulación de los juegos de azar en la República Dominicana.
ASOCIACIÓN DOMINICANA DE
BANCAS DEPORTIVAS, INC.
(ADOBAD)
DECLARACIÓN PÚBLICA
REACTIVACIÓN DEL PLAN DE REGULARIZACIÓN DE LOS JUEGOS DE AZAR DEBE SERVIR PARA CORREGIR CAOS IMPERANTE EN EL SECTOR.
La emisión del decreto presidencial Núm. 197-26 dirigido a resucitar el denominado Plan de Regularización de los Juegos de Azar le ofrece al Gobierno la oportunidad de rectificar el abordaje regulatorio de este sector de la economía nacional, el cual se encuentra sumido en la incertidumbre.
Como se recordará, el aludido Plan de Regularización fue originalmente puesto en marcha mediante un decreto emitido en febrero del año 2022. Sin embargo, posteriormente la ejecución del mismo fue interrumpida por razones que no resultan del todo claras. Los empresarios que operan bancas de apuestas deportivas entregaron decenas de millones de pesos al Estado con la esperanza de obtener las licencias de operación de sus establecimientos comerciales, en el marco del referido plan, lo cual todavía no ha ocurrido.
En un comunicado al país publicado por el doctor Teófilo – Quico – Tabar se admite, en alguna medida, que los resultados de la implementación del señalado plan no fueron los esperados. Mientras tanto, la regulación del mercado de los juegos de azar es prácticamente inexistente y el decreto que reactiva el plan de regularización encuentra al sector sumido en el caos.
La apatía del Estado ha propiciado la masificación de los juegos de azar electrónicos, en el marco de un desprecio mayúsculo a la normativa legal vigente. La proliferación de las denominadas “agencias hípicas”, al amparo del inconstitucional e ilegal Decreto Núm. 480-19, del 23 de diciembre del 2019, ha permitido que todo tipo de juegos de azar se comercialicen en lugares no autorizados por la ley, en detrimento de los derechos adquiridos por los empresarios que – durante más de dos décadas – han invertido cuantiosos recursos en la instalación de casinos y bancas deportivas, cumpliendo con los requisitos exigidos por las normas actualmente vigentes.
La expansión indiscriminada y, por demás, ilegal de la oferta de juegos de azar electrónicos a través de las agencias hípicas y otros esquemas notoriamente ilegales, ha provocado la arrabalización progresiva del mercado de los juegos de azar, incubándose una situación que amenaza la convivencia social y produce un efecto devastador para las familias dominicanas, que contemplan impotentes como se ofrece todo tipo de juego de azar a menores de edad en cada esquina de nuestros barrios y zonas rurales.
Debemos decir que existen resoluciones como la Núm. 136-2024, emitida por el Ministerio de Hacienda, que incluyen disposiciones altamente preocupantes, como la que autoriza a una empresa que opera juegos de azar por internet a instalar “puntos físicos” para realizar transacciones que, por su naturaleza, deberían tramitarse en línea, otra gravísima distorsión que contribuye a fomentar el desorden que impera en el mercado de los juegos de azar de nuestro país.
Pero el Plan de Regularización que ahora se “reactiva” se encuentra también en peligro como consecuencia de una iniciativa legislativa depositada en el Congreso por el propio Poder Ejecutivo. Dicha propuesta normativa, de aprobarse en los términos en que fue remitida a las cámaras legislativas, lejos de generar certeza, previsibilidad normativa y seguridad jurídica, perpetuaría los problemas que afectan al sector, además de que aniquilaría la efectividad del plan de regularización emprendido por el propio Gobierno.
De todos modos, el anuncio de la reactivación del Plan de Regularización le ofrece al Gobierno la oportunidad de superar los errores del pasado reciente. Los integrantes de la Asociación Dominicana de Bancas Deportivas, Inc. (ADOBAD) seguirán insistiendo en la necesidad de instalar un sistema regulatorio transparente, racional y con reglas claras para todos los actores del mercado.
Miércoles, 6 de mayo del 2026

