Por: Freddy P. Galarza
Las posibilidades de perder las elecciones de medio tiempo convocadas para este 3 de noviembre tienen preocupado al Partido Republicano y al presidente de los EE. UU., Donald Trump.
En el evento electoral, los votantes tienen la oportunidad de hacer cambiar la cara del Congreso Nacional, donde los republicanos representan las mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado.
En un intento de atraer a los votantes, Donald Trump, en sus campañas y discursos, ha prometido en reiteradas ocasiones su promesa de «enviar 5 mil dólares a cada adulto mayor si el Partido Republicano logra conservar el control del Congreso en las elecciones del 3 de noviembre».
Al mismo tiempo, ha declarado en medios de prensa que se «abstendrá de bombardear a la República de Irán antes del 3 de noviembre», como forma de contener el repudio que ha provocado la guerra en el Medio Oriente con la presencia de los EE. UU.
Las amenazas de bloqueos e invasiones a otras naciones, puestas en ejecución del pago de nuevos aranceles a países que comercializan con los Estados Unidos, la propia guerra que se libra en varios frentes, como Ucrania y países árabes, han provocado el alza en el precio del barril de petróleo y de los productos básicos de la alimentación, golpeando no solo la economía de los EE. UU., también a nivel mundial.
Algunas de las encuestas, como la realizada por la empresa Pew Research, estima que el índice de aprobación del presidente Trump ha caído en un 30 % y señala «que dicho descenso se encuentra marcado por sus decisiones en temas como política y, sobre todo, en leyes de inmigración».
Según el sondeo publicado recientemente, precisa que el «decremento en los niveles de aceptación del presidente de los Estados Unidos ha sido continuo desde el inicio de su segundo mandato en 2025».
En el próximo evento electoral, los ciudadanos estadounidenses escogen los nuevos congresistas de la Cámara de Representantes, que serían unos 435, y algunas autoridades estatales, y estarían en juego unos 35 de los 100 senadores que configurarán el Congreso de los EE. UU.
Los resultados finales de las votaciones del próximo 3 de noviembre se convertirían, según analistas políticos, en un termómetro de lo que puede ocurrir en las elecciones presidenciales del 2028, y hacia dónde se inclinaría el voto de los latinos nacionalizados entre los partidos Demócrata y Republicano.
En conclusión, de perder los republicanos una de las dos cámaras en el Congreso de Estados Unidos, sería un duro golpe para la aplicación de la política trazada en la agenda del presidente Donald Trump, en su último mandato.
Correo del autor: fpichardogalarza@gmail.com

