La doctora Cristal Manzanillo, del Instituto Espaillat Cabral, explica cómo funciona esta técnica mínimamente invasiva y destaca que la evaluación oftalmológica es fundamental para determinar si un paciente puede someterse al procedimiento.
SANTO DOMINGO, RD. – Reducir la dependencia de lentes para trabajar, practicar deportes o realizar actividades cotidianas es una de las razones por las que muchas personas consideran someterse a una cirugía refractiva.
Entre las alternativas disponibles se encuentra SMILE PRO, una técnica láser mínimamente invasiva que permite corregir la miopía y el astigmatismo mediante una modificación de la forma de la córnea.
La doctora Cristal Manzanillo, especialista en Córnea, Cirugía de Catarata y Refractiva del Instituto Espaillat Cabral, explica que este procedimiento busca mejorar el enfoque de las imágenes y ofrecer una alternativa a determinados pacientes que desean reducir el uso de lentes.
¿Cómo funciona la cirugía SMILE PRO?
La miopía es una condición visual que dificulta observar con claridad los objetos lejanos, mientras que el astigmatismo puede provocar visión borrosa o distorsionada a diferentes distancias.
SMILE PRO actúa sobre la córnea, la estructura transparente ubicada en la parte anterior del ojo, para modificar su forma y mejorar la manera en que la luz se enfoca.
El procedimiento utiliza el láser de femtosegundo VISUMAX 800 de ZEISS, que crea una fina porción de tejido dentro de la córnea, denominada lentículo.

Posteriormente, el cirujano extrae ese tejido mediante una pequeña incisión.
Una de las principales características de esta técnica es que no requiere crear un colgajo corneal, conocido como flap, a diferencia de otros procedimientos de cirugía refractiva.
Una intervención ambulatoria con anestesia en gotas
SMILE PRO se realiza de manera ambulatoria y utiliza anestesia aplicada mediante gotas oftálmicas.
Según explica la especialista, durante la corrección de la miopía, la fase de aplicación del láser puede durar aproximadamente 10 segundos por ojo.
Sin embargo, este tiempo corresponde únicamente a una etapa del procedimiento y no representa la duración total de la intervención quirúrgica.
La técnica está diseñada para realizar una corrección visual mediante una incisión pequeña, aunque su indicación depende de las características de cada paciente.
¿Quiénes pueden ser candidatos para SMILE PRO?
La doctora Manzanillo destaca que la elección de una cirugía refractiva debe comenzar con una evaluación oftalmológica individual.
Durante ese proceso se estudian diversos aspectos de la salud ocular, entre ellos:
- La graduación y su estabilidad.
- La forma y el grosor de la córnea.
- La salud de la superficie ocular.
- El estado general de los ojos.
- Los antecedentes médicos.
- Las necesidades visuales y actividades habituales del paciente.
SMILE PRO puede ser una alternativa para adultos jóvenes con miopía, con o sin astigmatismo, cuya graduación permanezca estable y cuyos estudios confirmen que reúnen las condiciones necesarias.
La especialista advierte que no existe una técnica ideal para todas las personas, por lo que la recomendación médica debe ajustarse a las particularidades de cada ojo.
Recuperación y retorno a las actividades cotidianas
Una de las características destacadas de SMILE PRO es que la recuperación suele ser rápida.
De acuerdo con la información ofrecida por el Instituto Espaillat Cabral, algunos pacientes pueden reincorporarse al trabajo y a numerosas actividades cotidianas al día siguiente de la intervención, dependiendo de su evolución.
No obstante, la visión continúa estabilizándose durante las semanas posteriores, por lo que el proceso de recuperación puede variar de una persona a otra.
La evaluación y el seguimiento oftalmológico permiten establecer las recomendaciones correspondientes para cada paciente.
Instituto Espaillat Cabral incorpora SMILE PRO entre sus opciones
El Instituto Espaillat Cabral dispone de SMILE PRO dentro de sus alternativas de cirugía refractiva láser para personas que buscan reducir su dependencia de lentes.
La institución destaca que la consulta especializada permite determinar si esta técnica es adecuada para el paciente, evaluar las condiciones de sus ojos y establecer expectativas realistas sobre los resultados.
La doctora Manzanillo subraya la importancia de que la decisión se base en estudios oftalmológicos y en las necesidades individuales, en lugar de considerar una misma técnica como solución universal para todos los problemas de visión.

