El arzobispo coadjutor de Santo Domingo advierte que el uso excesivo de la tecnología puede debilitar el diálogo entre padres, hijos y parejas.
Por José Armando Toribio
SANTIAGO, RD.- El arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, llamó a fortalecer la familia como institución fundamental de la sociedad y advirtió sobre los efectos que genera su debilitamiento en las relaciones humanas, la convivencia y el funcionamiento de las demás instituciones sociales.
Durante una conferencia ofrecida en el marco del XXIX Encuentro-Concierto Pan y Vino, celebrado en el Multiuso de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), Morel Diplán sostuvo que la familia constituye el primer espacio donde las personas aprenden a convivir, formarse y asumir responsabilidades frente a la sociedad.
El religioso señaló que la debilidad de la familia termina reflejándose en las instituciones sociales, debido a que son las personas formadas en los hogares quienes posteriormente participan en ellas y contribuyen a establecer el orden y la convivencia.
Uno de los principales desafíos identificados por Morel Diplán fue la pérdida de comunicación dentro de los hogares. Explicó que, aunque actualmente existen numerosos medios y herramientas tecnológicas para comunicarse, en muchas familias se ha debilitado el diálogo directo entre padres, hijos y parejas.
Advirtió que el uso excesivo de celulares, computadoras y nuevas tecnologías puede terminar alejando a las personas, al punto de que algunos miembros de una misma familia mantienen mayor interacción con los dispositivos tecnológicos que entre ellos mismos.
Asimismo, destacó la necesidad de que los hogares recuperen espacios de privacidad, diálogo y encuentro cara a cara, al considerar que la familia necesita tiempo para escucharse, atenderse y acompañarse.
El arzobispo coadjutor también relacionó las dificultades familiares con situaciones de estrés, ansiedad, confrontaciones y violencia, y planteó que la formación de niños y jóvenes requiere hogares donde existan tranquilidad, sosiego, acompañamiento y orientación.
Morel Diplán sostuvo que la responsabilidad de construir una mejor sociedad no corresponde únicamente a los partidos políticos, dirigentes o instituciones públicas, sino también a las familias, desde donde comienza la educación y formación de buenos ciudadanos.
Finalmente, exhortó a madres, padres y jóvenes a asumir su responsabilidad con la sociedad y destacó que la formación de ciudadanos capaces de cuidar a los demás, proteger el medio ambiente, vivir su fe y contribuir al desarrollo del país comienza en el hogar.

