Moca, Espaillat. — Jueces y servidores judiciales del Palacio de Justicia de la provincia Espaillat realizaron un manifiesto público en el que reclamaron mejores condiciones laborales, mayor inversión en el sistema judicial y el fortalecimiento de la carrera judicial y administrativa en la República Dominicana.
Durante la actividad, celebrada ante representantes de los medios de comunicación, los participantes denunciaron las dificultades que enfrentan diariamente para garantizar el funcionamiento de la justicia, señalando la falta de personal, la sobrecarga laboral y las limitaciones estructurales que afectan distintos tribunales del país.
El comunicado fue presentado por el magistrado Anderson Cuevas Mella, Juez de la Instrucción del Distrito Judicial de Espaillat, quien expresó que el reclamo surge “del cansancio de quienes todos los días hacen funcionar la justicia desde tempranas horas de la mañana hasta altas horas de la noche”.
Cuevas Mella afirmó que el sistema judicial dominicano enfrenta múltiples desafíos, entre ellos la insuficiencia de jueces y personal administrativo, bajos salarios y renuncias masivas dentro del sector.
“La justicia en nuestro país carece de personal y jueces. Contamos con baja remuneración salarial y una carga de trabajo excesiva. Enfrentamos renuncias masivas del personal administrativo, así como el deterioro y abandono de muchos tribunales del país, además de la falta de seguridad para jueces y juezas”, manifestó.
En el documento leído durante la concentración, los servidores judiciales rechazaron lo que calificaron como la “industrialización de la justicia”, además de denunciar desigualdades salariales, la paralización de la carrera judicial y administrativa, así como el uso de recursos en privilegios y campañas publicitarias.
Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades competentes para atender las demandas del sector y garantizar una justicia “más humana, organizada, eficiente y digna para todos”.
La manifestación se desarrolló de manera pacífica en las instalaciones del Palacio de Justicia de Espaillat
MANIFIESTO POR LA DIGNIDAD DE LA JUSTICIA
21 de mayo del 2026
9:00 a. m.
Nosotros, los Jueces, Juezas y Servidores Judiciales de la República Dominicana, unidos en una sola voz, declaramos ante toda la sociedad y la comunidad jurídica del país, que enlazados al compromiso que implica el sagrado deber de impartir justicia, en observancia de los derechos y garantías que consagra la Constitución de la República, de los cuales somos igualmente titulares, formalmente hacemos llamado pacífico a paro de prestaciones de servicios judiciales, movidos por la preocupación legítima y acumulada que gira en torno a las condiciones en las que actualmente estamos desempeñando nuestras delicadas funciones.
La justicia no puede sostenerse únicamente sobre vocación, sacrificio personal y compromiso individual. La justicia requiere condiciones materiales, humanas, salariales e institucionales que permitan ofrecer un servicio oportuno, eficiente e imparcial, tomando en cuenta la dignidad de quienes hacen que el servicio judicial sea una realidad.
La realidad actual que nos golpea está bordeada de múltiples males:
- Falta de personal
- Falta de Jueces
- Baja remuneración salarial
- Carga de trabajo excesiva
- Renuncias masivas del personal administrativo
- Deterioro y abandono de la infraestructura de muchos de los tribunales del país
- Falta de seguridad en los palacios de justicia y para los jueces y juezas
De esta forma, se configura una larga lista de carencias que debemos sortear día a día en el ejercicio de nuestras funciones y que se entrelazan entre sí, provocando otras situaciones cada vez más graves y alarmantes.
Precisamente por la falta de personal, un servidor judicial termina asumiendo el trabajo de dos, tres o cuatro servidores; de igual forma, la falta de jueces ha provocado que uno solo asuma el trabajo que deberían hacer 2, 3 o 4 jueces. Se agrega a esto, los bajos salarios que se perciben, no acordes con el aumento del costo de la vida ni con la carga de trabajo que se lleva a cabo.
Esta realidad dista mucho de la que se vive en las esferas de dirección a lo interno del Poder Judicial, donde secretarios y empleados administrativos devengan salarios que superan con creces los de cualquier Juez o Jueza y sus aumentos no están sujetos a “bonos” ni a “metas”. Donde los gastos relativos a viajes, hospedajes, restaurantes, publicidad, eventos e influencers, ascienden a cientos de millones de pesos, y se dispone del presupuesto de una institución llena de carencias, para cuestiones superfluas y de menor relevancia, como poner un arbolito que costó cerca de 11 millones de pesos.
Este reclamo nace del cansancio acumulado, de quienes todos los días hacen funcionar la justicia desde muy temprano en la mañana hasta altas horas de la noche, aquellos que sostenemos el sistema, aun cuando muchas veces sentimos que el sistema no nos sostiene.
Hoy levantamos la voz por una justicia más humana, más organizada, más eficiente y digna para todos y decimos con firmeza y determinación:
- No a la Industrialización de la Justicia
- No a la desigualdad salarial
- No a la dilapidación de recursos en privilegios y campañas publicitarias
- No a la paralización de la carrera judicial y administrativa
- No al silencio y desdén institucional
Hemos tenido que llegar hasta aquí, luego de un largo camino recorrido, años llenos de peticiones y solicitudes hechas por las asociaciones de jueces, por los jueces y juezas, por los servidores judiciales, tanto individuales como colectivas, llamados al diálogo, denuncias públicas, acciones judiciales, de agotar todos los medios posibles para tratar de llamar la atención de la institución sobre la crisis y el deterioro que estamos viviendo en la administración de justicia, tratando por todos esos medios de que escucharan nuestro grito desesperado; no obstante, como respuesta, obtuvimos el silencio, la indiferencia, el irrespeto, y hasta en ocasiones, podríamos decir, que el desprecio.
Ustedes han sido testigos de esto. Han podido apreciar cómo, el pasado 19 de mayo del presente año, cuando por primera vez decide poner atención a nuestros reclamos, el Consejo del Poder Judicial nos responde con una serie de propuestas, caracterizadas por ser imprecisas, condicionadas e ineficaces.
Así tenemos:
- Una propuesta de indexación salarial, cuya ejecución depende de un presupuesto complementario sujeto a aprobación y erogación por parte del Ministerio de Hacienda, sin fecha cierta ni parámetros claros de ejecución.
- En lo relativo a la movilidad judicial, la propuesta se reduce a una indefinida “hoja de ruta” sujeta a futuros procesos participativos, sin medidas específicas.
- No se establecen plazos concretos de ejecución de ninguna de las acciones que el Consejo del Poder Judicial pretende realizar.
- Por demás, tampoco aborda temas de trascendental importancia para los jueces, juezas y servidores administrativos, como son los relativos a la eliminación de la ilegal suplencia horizontal, la desigualdad entre iguales generadas por el manual de salarios, así como la movilidad de la carrera administrativa.
Todo ello reproduce una práctica reiterada de evasión institucional que sustituye soluciones reales, por trámites, discursos, promesas y estrategias inconclusas, frente a problemas que tenemos años denunciando. Ya no es tiempo de diagnósticos ni de planificación, sino de decisiones concretas y ejecutables.
Sirva la ocasión para comunicar, que esto apenas es el inicio, que no vamos a desmayar ni nos vamos a dejar amedrentar. Que continuaremos nuestra lucha hasta obtener respuestas concretas y ejecutables. Conocemos nuestros derechos y estamos listos para defenderlos, en la misma medida en que los garantizamos a los demás ciudadanos todos los días.
El lema de nuestro Poder Judicial es: "Justicia al día para garantizar la dignidad de las personas"; y nosotros, quienes hacemos posible esa justicia cada día, añadimos con plena convicción:
¡QUE LA DIGNIDAD COMIENCE POR CASA!
Porque no puede haber justicia verdadera donde quienes la sirven son tratados con indiferencia. No puede haber Estado de Derecho donde el derecho se aplica a todos menos a quienes lo custodian. No puede haber dignidad para el ciudadano sin el juez que lo escucha, el alguacil que notifica, el secretario que certifica, el policía judicial que cuida el estrado y a los magistrados y el conserje que abre las puertas del tribunal cada mañana, no tienen dignidad propia.
Hoy nos plantamos aquí, como servidores de la República que aman profundamente la justicia y que precisamente por ese amor, no están dispuestos a verla morir en silencio.
Este es el inicio de un reclamo que no se apagará hasta que sea escuchado, atendido y respondido con hechos concretos.
¡Que viva el Poder Judicial libre, digno y justo!
¡Que vivan los Jueces, Juezas y Servidores Judiciales, el verdadero corazón que late detrás de cada sentencia!
¡Que viva la República Dominicana!

