Por Hugo Vélez Astacio
El desastre y pesimismo que en España reinó tras la derrota en la guerra Hispano-Estadounidense realizada, donde se perdió su hegemonía y posesión de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guan, la misma no se limitó a la pérdida de esos países anteriores, sino a una actitud de nación ciudadana de menosprecio en los valores de progreso o indiferencia, que hizo pensar con gran pesimismo y derrotismo incluso a intelectuales de gran valía como al literato Antonio Machado que llegó a decir que España era miserable, y al rector Miguel de Unamuno exclamar que la figura del célebre batallador permanente de las injusticias, como lo era *Don Quijote de la Mancha* debía morir. ¡Que barbaridad!
Don Quijote célebre y gran figura creada por Migue de Cervantes, cuya novela es magna y maravillosa. La mejor en la literatura Universal.
En cambio el extraordinario poeta nicaragüense y cosmopolita que era RUBÉN DARIO dijo; "SOY hijo de América, soy un nieto de España", y así como "Español de América, y americano de España, y por igual haber exclamado, excelentemente: "Mientras el mundo aliente, mientras la esfera gire, mientras haya una viva pasion, una imposible hazaña una América oculta que hallar, *VIVIRA ESPAÑA*".
Dario que era positivista y creía en lo vital de España; en alusión a Miguel de Unamuno, le respondió: "Ðon Quijote no puede ni debe morir" Y es que Rubén Dario perfilaba una España con futuro, vigorosa y de un portento brillante, con gloria y vigor.
Al ser sincero manifestó que realmente España no pasaba ni estaba en las mejores condiciones, pero si que tenía el fuelle y las creaciones en las artes literarias para sobresalir.
Su fabulosa obra literaria "España Contemporánea", es un libro extraordinario que sintetiza la grandeza de España, sin dejar por fuera que hay mil cachorros sueltos del León de España.

