Por Elvin Dominici
El Distrito 13 demócrata del Alto Manhattan tiene este próximo martes una disputa reñida para elegir a su representante en el Congreso de los Estados Unidos, en una comunidad diversa que abarca el Alto Manhattan, el Bronx y Harlem.
La experiencia política y el conocimiento institucional están representados por el congresista incumbente, el primer congresista de origen dominicano, Adriano Espaillat, quien se enfrenta a la juventud de Darlyn Elise Ávila Chevalier, activista comunitaria, profesora, defensora de los inquilinos y socialdemócrata.
Es lamentable que ambos candidatos estén atacándose políticamente entre sí y no presenten propuestas sociales y políticas que ayuden directamente a los votantes del Distrito 13, donde la asequibilidad de la vivienda de bajo costo representa un gran reto, la inseguridad ciudadana afecta a los barrios y la crisis económica está desplazando a muchos neoyorquinos hacia estados como Nueva Jersey, Connecticut y Pensilvania.
Estos candidatos están defendiendo sus intereses personales y políticos. Su enfoque no es necesariamente el bienestar común de los residentes y votantes, sino la ambición de poder y la obtención de una posición a nivel federal. Voy a exponer mis puntos a favor y en contra de cada candidato para que cada uno de ustedes emita su juicio y vote por quien considere la mejor opción.
Congresista Adriano Espaillat – puntos positivos
Los partidarios de Adriano Espaillat destacan su experiencia política y su influencia en Washington, donde ocupa posiciones de liderazgo como presidente del Caucus Hispano del Congreso y miembro del Comité de Asignaciones. Esto, según sus seguidores, le permite gestionar recursos federales para el Distrito 13 en áreas como vivienda, infraestructura y programas comunitarios.
También resaltan su papel como defensor de la comunidad inmigrante y su historial legislativo en temas como la protección de los Dreamers y la reforma migratoria, lo que lo convierte para muchos en una figura con experiencia, estabilidad y acceso directo a los centros de poder federal.
Congresista Adriano Espaillat – puntos negativos
El congresista Espaillat tiene la percepción de ser un político tradicional, con fuertes vínculos con el liderazgo del Partido Demócrata. En su gestión, sus aportes al crecimiento económico del Distrito 13 son cuestionados por algunos sectores. Algunos residentes consideran que los problemas de vivienda, pobreza y costo de vida siguen siendo graves después de varios años en el cargo.
El congresista también ha tenido dificultades para conectar directamente con votantes jóvenes. Y, para mí, el punto más negativo es que la organización israelí o proisraelí que más frecuentemente aparece vinculada a donaciones y apoyo político hacia Adriano Espaillat es el American Israel Public Affairs Committee (AIPAC). Esta organización es percibida por algunos sectores como contraria a los intereses palestinos y partidaria de las acciones de Israel en el conflicto de Medio Oriente.
Activista Darlyn Ávila Chevalier – puntos positivos
Los partidarios de Darlyn Ávila Chevalier destacan que representa un liderazgo nuevo y comunitario, con más de una década de trabajo como organizadora en Washington Heights, Harlem y el Bronx.
Señalan su experiencia con comunidades inmigrantes, su enfoque en los derechos de los inquilinos y su trabajo previo en defensa pública. También la consideran una voz enfocada en temas como la vivienda asequible, el costo de vida, los derechos laborales y la justicia social, además de su capacidad para movilizar votantes jóvenes y sectores que buscan un cambio en la política tradicional.
Activista Darlyn Ávila Chevalier – puntos negativos
Es una candidata vinculada a la organización Democratic Socialists of America (DSA). Esto me genera la percepción de que algunos de sus intereses podrían estar relacionados con la agenda de la organización más que con los constituyentes del Distrito 13.
Los recursos económicos y donaciones provienen en parte de personas que no viven en el distrito y que buscan impulsar la agenda de la DSA en diferentes niveles de gobierno. Utilizan propuestas contrarias a estructuras tradicionales del sistema político estadounidense, aunque también procuran expandir su influencia dentro de él.
Según sus críticos, algunas de sus posiciones resultan controversiales. Entre ellas, la oposición a determinadas políticas migratorias y posturas que han generado debate dentro del Partido Demócrata. Asimismo, se señala que una parte significativa de las donaciones de su campaña proviene de fuera de la Ciudad de Nueva York.
Conclusión
Todos tenemos el derecho de elegir y ser elegidos, de luchar por nuestras ideologías políticas y de presentar propuestas dentro de ese marco. En mi opinión, la política es la ciencia más noble cuando se orienta al bienestar de quienes representa, pero pierde su brillo cuando los intereses de poder se colocan por encima de los intereses del ciudadano común.
Al final, el problema no es la izquierda ni la derecha. El problema surge cuando la ideología, el partido, el dinero o la ambición de poder se colocan por encima de las necesidades de la gente.
Este martes, los votantes del Distrito 13 tendrán la oportunidad de decidir quién representa mejor sus intereses y quién merece su confianza.
Lo único que les pido es que salgan a votar y ejerzan su derecho de manera libre y respetuosa, sin política sucia, sin insultos y sin afectar la integridad de nadie. Más importante aún, que el candidato que no resulte favorecido continúe trabajando por el bienestar del distrito y de sus residentes, demostrando su compromiso con quienes más lo necesitan.

