Cuando la delincuencia pierde el miedo a la ley

Fecha de publicación

Por José Armando Toribio

Santiago de los Caballeros.— En República Dominicana hay una preocupación que ya no se puede esconder debajo de la alfombra: la delincuencia parece haberle perdido el miedo a la autoridad. Asaltos, robos y hechos violentos ocurren con una frecuencia que mantiene a la gente encerrada, desconfiada y mirando hacia atrás cuando camina por las calles.

El ciudadano común se pregunta qué está pasando. Hay personas que salen a trabajar con miedo, comerciantes que cierran sus negocios antes de tiempo y familias preocupadas por sus hijos, mientras algunos delincuentes parecen actuar como si supieran que las consecuencias podrían no ser suficientes para detenerlos.

También hay que mirar hacia las cárceles. Si un preso consigue un celular, mantiene comunicación con el exterior o disfruta de privilegios que no le corresponden, algo está fallando. Una cárcel no puede convertirse en una oficina desde donde se puedan organizar delitos, amenazas o negocios ilegales.

Los derechos humanos y las garantías legales deben respetarse; eso nadie lo discute. Pero una cosa es respetar los derechos de una persona privada de libertad y otra muy diferente es permitir privilegios, corrupción o debilidades que terminen afectando la seguridad de toda la sociedad.

Y aquí aparece otro tema que merece una discusión seria: las leyes y su aplicación. Si un delincuente reincidente vuelve rápidamente a las calles y termina nuevamente involucrado en hechos criminales, la ciudadanía tiene derecho a preguntarse dónde está fallando el sistema y qué debe corregirse.

La Policía no puede cargar sola con esta responsabilidad. Tampoco el Ministerio Público, los jueces o las autoridades penitenciarias pueden resolver el problema de manera aislada. Se necesita coordinación, inteligencia, investigación, prevención y, sobre todo, que cada institución cumpla con la responsabilidad que le corresponde.

Pero tampoco podemos olvidar a nuestros jóvenes. Hay que enfrentar las carreras clandestinas de motores, el consumo de drogas, el porte ilegal de armas, el abandono escolar y otros factores que pueden abrirles las puertas a grupos criminales. La prevención comienza mucho antes de que una persona termine frente a un juez.

La República Dominicana necesita recuperar la tranquilidad de sus ciudadanos. La autoridad debe hacerse sentir dentro del marco de la ley, las cárceles deben tener controles efectivos y quien cometa un delito debe enfrentar las consecuencias correspondientes, porque cuando la delincuencia deja de temer a la ley, la sociedad comienza a perder la confianza en sus instituciones y en su propia seguridad.

Populares

José Armando Toribio
José Armando Toribio
José Armando Toribio es periodista, fotógrafo y magíster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas. Miembro del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), seccional Santiago, forma parte del equipo de Comunicación de la UASD Recinto Santiago y es colaborador de El Sol de Las Américas.

La lucha contra la delincuencia no puede detenerse

Por José Armando Toribio SANTIAGO DE LOS CABALLEROS.- En los últimos días, las actuaciones de la Dirección Central de Investigación de la Policía Nacional, Dicrim,...

El puente metálico más antiguo del país: un patrimonio que merece ser preservado

El histórico puente metálico de Barrabás, en Imbert, construido en 1892, constituye un testimonio del desarrollo ferroviario dominicano que merece ser preservado.

Cementerio Municipal de la 30 de Marzo preserva la historia y el patrimonio de Santiago

Un recorrido guiado por el Cementerio Municipal de la 30 de Marzo resaltó el valor histórico, arquitectónico y cultural de este emblemático espacio de Santiago.

También podría interesarte

Trujillo-Hull: la antesala de la recuperación financiera dominicana

Por Frank Hernández Hubo un momento en la historia dominicana...

¿Qué universidad queremos hoy? República Dominicana ante el desafío de educar para un futuro que ya comenzó

La República Dominicana enfrenta el desafío de construir una universidad preparada para la inteligencia artificial, el empleo, la investigación y las necesidades de sus comunidades.

La autoridad no concede licencia para humillar

 Por Lic. Yorelbin RivasRepudio la práctica de algunos policías,...

Violencia emocional: el daño invisible que afecta la salud mental

La violencia emocional puede manifestarse mediante humillaciones, amenazas, aislamiento y control. Reconocer sus señales es fundamental para proteger la salud mental.

Labios cerrados

 Por: Elisa MasciaCaminé con zapatos pesados hacia el sabor...

Una propiedad es mucho más que un certificado de título

Una propiedad no se limita a su certificado de título. César Fragoso plantea la importancia de organizar y compartir la información necesaria para proteger el patrimonio familiar.