Crónica del mar que abraza la ciudad

Fecha de publicación

POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO

Hay lugares que no se caminan con los pies, sino con el alma.

El Malecón capitaleño es uno de esos genuinos ejemplos.

Imponente y espacioso, se abre como un paseo encantador donde Santo Domingo respira y olvida la prisa.

Eres una invitación que llama sin palabras.

Una voz de sal que dice: ven, y deja que el abrazo efusivo con las olas del Caribe te recuerde que estás vivo.

Mar fascinante, el tuyo no golpea: acaricia, insiste, seduce.

Rompe contra los arrecifes y se transforma en rocío, en esa humedad de tu incesante oleaje refrescante que moja el rostro y enciende la memoria.

Tu arboleda envidiable dibuja túneles de sombra sobre el asfalto.

Bajo cada cocotero hay una historia, una risa, una despedida que no se fue del todo.

Y es que eres espacio para el romance de corazones apasionados.

Allí se juran eternidades en voz baja, se perdonan silencios y el amor aprende a caminar al ritmo de la marea.

Eres belleza inconmensurable de una media isla seductora.

Maravilla de un terruño de hombres y mujeres privilegiados por una naturaleza prodiga con mar abierto, cielo sin prisa, gente que sabe quedarse.

Cuánto disfruto de tus encantos, frescor y belleza, auténtico regalo del Divino Creador que fascina al visitante.

Al dominicano lo vuelves niño y al extranjero, lo conviertes en testigo.

Y es que, en ti Malecón imponente, la Primada de América se abraza con su historia y heroísmo.

Eres costura entre el ayer de calles empedradas y el hoy de luminarias encantadoras.

Viva manifestación de una realidad hermosa en una media isla caribeña de pasiones que encantan y enloquecen, donde cada ola trae un susurro de los que caminaron antes y deja una promesa para los que vendrán.

Caminarte es entender que Santo Domingo no termina en imponentes moles de concreto armado y alborotadas calles de ardiente asfalto, saturadas por vehículos bulliciosos: finaliza donde el mar decide que empieza el infinito.

El autor 

Sociólogo – Comunicador Dominicano

triffolio@gmail.com

 

Populares

Podría interesarle
Relacionadas

¿Por qué cada vez es más difícil comprar una vivienda en la República Dominicana?

El aumento de los costos de construcción, los terrenos, el financiamiento y la brecha entre ingresos y precios plantea nuevos desafíos para quienes buscan adquirir una vivienda.

La traición que mató al presidente

Por: Frank Hernández La historia política dominicana está marcada por...

Día de la Restauración

A propósito del 163 aniversario de la Restauración, María Hernández recuerda a sus protagonistas y reflexiona sobre la vigencia de la defensa de la soberanía nacional.

¿Es Trump el hombre correcto para gobernar a Estados Unidos? (2 de 3)

En la segunda entrega de su serie, Miguel Espaillat Grullón aborda la gestión de Donald Trump desde la perspectiva crítica del senador estadounidense Bernie Sanders.

Cuando muere un diputado, ¿a quién pertenece la curul?

El fallecimiento de un diputado abre un debate sobre quién debe ocupar su curul. Pablo Vicente cuestiona que el parentesco pueda convertirse en criterio de sustitución y propone fortalecer la legitimidad democrática del mecanismo.

Crece preocupación por niños que podrían quedar fuera de las aulas al iniciar el año escolar

Por José Armando Toribio Santiago de los Caballeros.– Al inicio...