Cada mes miles de familias dominicanas hacen un esfuerzo por ahorrar. Guardan parte de su salario con la esperanza de afrontar una emergencia, comprar una vivienda, pagar los estudios de sus hijos o simplemente tener mayor tranquilidad financiera. Sin embargo, existe un factor que muchas veces pasa desapercibido y que puede reducir el valor real de ese dinero con el paso del tiempo: la inflación.
Aunque la cantidad de dinero que una persona tiene ahorrada no cambie, lo que sí puede cambiar es la cantidad de bienes y servicios que ese dinero puede comprar. En otras palabras, los ahorros pueden perder poder adquisitivo sin que el dueño retire un solo peso de su cuenta.
¿Qué es la inflación?
La inflación es el aumento sostenido del precio de los bienes y servicios durante un período determinado. Cuando los precios suben, cada peso compra menos que antes. Por esa razón se dice que disminuye el poder adquisitivo del dinero.
Una inflación moderada forma parte del funcionamiento normal de cualquier economía. Sin embargo, cuando los precios aumentan con rapidez y los ingresos no crecen al mismo ritmo, las familias sienten que el dinero ya no les alcanza para cubrir los mismos gastos.
Un ejemplo sencillo
Imagine que una familia logra ahorrar RD$100,000.
Si durante el año la inflación alcanza un 6 %, esos cien mil pesos seguirán siendo cien mil pesos en la cuenta bancaria. Lo que cambia es su capacidad de compra.
Al cabo de ese año, con ese dinero la familia podrá adquirir aproximadamente un 6 % menos de productos y servicios que cuando comenzó a ahorrar. Es decir, el valor nominal del dinero permanece igual, pero su valor real disminuye.
¿Por qué ocurre?
La inflación puede estar influenciada por diversos factores, entre ellos:
- Incremento en los costos de producción.
- Aumento del precio del petróleo y de la energía.
- Mayor demanda de productos y servicios.
- Problemas en las cadenas de suministro.
- Factores internacionales que afectan los mercados.
Cuando estos elementos elevan los costos, las empresas trasladan parte de esos aumentos al consumidor final.
¿Cómo afecta a las familias?
Los efectos pueden sentirse en la vida diaria:
- El supermercado cuesta más.
- Aumentan los gastos de transporte.
- Suben algunos servicios.
- Se encarecen materiales de construcción y productos importados.
Como consecuencia, una familia necesita más dinero para mantener el mismo nivel de vida que tenía meses atrás.
¿Se puede proteger el ahorro?
Los especialistas en educación financiera recomiendan que los ahorros no permanezcan siempre inmóviles, especialmente cuando la inflación supera el rendimiento que ofrecen algunos instrumentos financieros.
Dependiendo de los objetivos y del perfil de cada persona, existen alternativas de ahorro e inversión que pueden ayudar a preservar mejor el valor del dinero. Antes de tomar una decisión, es recomendable informarse y buscar orientación financiera cuando sea necesario.
Una realidad que conviene entender
La inflación no significa que el dinero desaparezca de una cuenta bancaria. Lo que realmente ocurre es que disminuye la cantidad de bienes y servicios que ese dinero puede comprar con el paso del tiempo.
Comprender este fenómeno permite a las familias tomar mejores decisiones sobre sus finanzas, planificar sus metas y administrar sus ahorros con una visión de largo plazo.

