Por Hugo Vélez Astacio
Recientemente realice un escrito referente a la influencia sobre el modernismo bridada por Rubén Darío efectuó en dos de los sobresalientes figuras literarias que Honduras ha tenido, como lo fueron JUAN RAMON MOLINA Y RAFAEL HELIODORO VALLE. Dos ilustres hondureños que como escritores y poetas incentivaron la cultura como literatos incentivaron con sus lindos relatos, bella poesía y creaciones de paisajes, la identidad de la nación.
En esta oportunidad nos proponemos dar a conocer el origen y algunos aspectos del gentilicio hipocorístico que identifica a los hondureños, y que liga a nosotros como nicas, en esa historia de nuestra nación centroamericana después de la independencia del imperio colonial español, allá por septiembre de 1821.
Nicaragua para esa época mantenía una rivalidad regionalista entre los granadinos y leoneses, que apadrinados políticamente por los Legitimistas y los Democráticos; dichas rivalidades eran tan calamitosas que se expresaban en guerras intestinas bárbaras y fatales.
Granada sede principal de las elites de los Legitimistas, se destacaba en el ámbito comercial dado el beneficio de la ubicación de la ciudad, de estar en la ubicada a la orilla del gran lago y en la ruta que generalmente se utilizaba internacionalmente con el norte de América y del viejo mundo o sea de Europa. La ciudad de León era la ciudad de la literatura donde residían la universidad con profesores ilustre y eruditos de lo mejor, siendo de gran beneplácito por los jerarcas de la Iglesia Católicas al estar ahí la monumental y grandiosa centenaria de la Catedral. Las dos ciudades habían sido fundadas en 1524 por el Capitán Francisco Hernández de Córdoba, era gobernador del imperio colonial español.
La cruel lucha armada, generó sangrientas batallas, y muy a pesar que bajo el liderazgo del general Máximo Jerez habían logrado sitiar en su avance, la ciudad de Granada, durante varios meses, pero sin lograr derrotarlos, dadas sus buenas relaciones con el gobierno de ideología liberal afín a los Democráticos, solicitaron ayuda militar y estos enviaron al mando del general Florencio Xatruch un regular contingente militar, quienes se destacaron en múltiples combates, y batallas. Xatruch ante su gallarda valentía, y buen trato con su tropa, se hizo popular y los nacionales de Nicaragua, tanto los Democráticos como los Legitimistas se referían a ellos por el apellido del general Florencio Xatruch, con la distinción que siendo de difícil pronunciamiento dando lugar a enredarse, Xatruch, Catruch, por lo que así se quedaron conocidos; más adelante, cuando se integraron a la lucha como centroamericanos en contra del invasor filibustero de William Walker en los que conoció en Nicaragua como LA GUERRA NACIONAL en 1855 y 1856. El general Xatruch, nombrado generalísimo fue el coordinador jefe de las fuerzas militares de centro América (del Salvador, de Costa Rica, de Honduras, de Guatemala, y de Nicaragua).
Catrachos es un hipocorístico similar al de los Charrúas, de Panamá y Uruguay, al de los Ticos de Costa Rica, al de los Guanacos de El Salvador, y al de los paisas de Colombia y Chapines de Guatemala.
Xatruch llego a ser considerado héroe centroamericano, y termino en nuestro suelo patrio a los 82 años, después que fue en su Patria Honduras vicepresidente, y presidente. Descansa en el cementerio San Pedro donde periódicamente se rinde homenajes en agradecimiento y tributo a su gesta militar en la Guerra Nacional.

