SANTO DOMINGO.- El caso de Enmanuel Contreras Medina, quien murió luego de permanecer hospitalizado por las lesiones sufridas durante una agresión ocurrida el pasado 1 de julio en Los Praditos, podría tener su origen en una maniobra de engaño que habría colocado frente a frente a dos personas que creían estar actuando correctamente.
La solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público contra Lenin Jhericop Núñez de León introduce la participación de un tercero, Joan Manuel Jiménez Medina, señalado como intermediario en la negociación de un teléfono celular.
Según la reconstrucción divulgada por las autoridades, Lenin había publicado en Facebook Marketplace un iPhone 15 Pro Max de 256 GB por RD$35,000.
Jiménez Medina habría contactado a Lenin interesado en el equipo. Paralelamente, habría ofrecido ese mismo teléfono a Enmanuel por RD$15,000, dinero que este último transfirió creyendo que estaba pagando legítimamente la compra.
Hasta ahí, Enmanuel entendía que ya había pagado.
Pero Lenin aparentemente manejaba otra versión.
Dos historias diferentes para una misma operación
La clave del caso estaría en lo que el intermediario habría dicho a cada uno.
A Lenin, habría indicado que llevara el teléfono hasta el lugar acordado porque allí recibiría el pago.
A Enmanuel, en cambio, le habría hecho creer que Lenin iría simplemente a entregarle el teléfono que él ya había pagado.
De ser correcta esa reconstrucción, ambos llegaron al encuentro con expectativas completamente distintas.
Lenin esperaba cobrar.
Enmanuel esperaba recibir un teléfono que consideraba pagado.
Y el dinero, según la investigación, ya había sido transferido al intermediario.
Ahí podría estar el verdadero origen de la tragedia.
La confusión que terminó en violencia
Según el expediente, Lenin entregó el teléfono a Enmanuel.
Enmanuel, convencido de que había completado la compra, comenzó a retirarse.
Lenin, que esperaba recibir el dinero en ese momento, habría entendido que Enmanuel pretendía marcharse con el aparato sin pagar.
La situación escaló rápidamente.
El Ministerio Público sostiene que Lenin comenzó a acusarlo de ladrón, lo persiguió con un bate y posteriormente lo golpeó.
Enmanuel fue trasladado al Hospital Traumatológico Ney Arias Lora y murió semanas después como consecuencia de las lesiones sufridas.
El Ministerio Público atribuye a Lenin homicidio voluntario y ha solicitado prisión preventiva.
¿Una estafa contra ambos?
Si la versión de las autoridades se confirma, la hipótesis de una misma estafa contra los dos adquiere fuerza.
Enmanuel habría sido engañado porque pagó RD$15,000 creyendo que estaba comprando el celular.
Lenin habría sido engañado porque llevó su teléfono creyendo que recibiría el pago al momento de entregarlo.
El intermediario habría cobrado de uno mientras hacía creer al otro que todavía cobraría.
En ese escenario, Enmanuel y Lenin habrían sido víctimas de una misma maniobra, aunque eso no elimina las responsabilidades posteriores por la agresión.
Una cosa es explicar cómo comenzó la confusión.
Otra es determinar quién responde penalmente por la violencia que terminó con la muerte de Enmanuel.
Las preguntas que ahora debe responder la investigación
El caso depende en gran medida de las comunicaciones entre los involucrados.
Los mensajes de Facebook Marketplace, WhatsApp, llamadas y comprobantes bancarios pueden determinar con precisión qué le dijo el intermediario a cada uno.
La investigación deberá establecer:
¿Quién fijó con Enmanuel el precio de RD$15,000?
¿Quién recibió ese dinero?
¿Qué le dijo exactamente el intermediario a Lenin?
¿Le aseguró que Enmanuel le pagaría personalmente?
¿Le dijo a Enmanuel que el teléfono ya estaba completamente pagado?
Si esas dos versiones fueron transmitidas simultáneamente, entonces no estaríamos únicamente ante una compraventa que terminó mal.
Estaríamos ante una posible estafa en dos direcciones que hizo que dos personas engañadas se enfrentaran entre sí.
Enmanuel terminó muerto.
Lenin enfrenta una acusación por homicidio.
Y en el centro de todo podría encontrarse un tercero que, según la investigación, habría creado las condiciones para que ambos llegaran al mismo lugar creyendo cosas completamente diferentes.

