SANTO DOMINGO, RD. – El jurista Eduardo Jorge Pratts consideró que un juez de carrera no sería el perfil ideal para ocupar la presidencia de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) durante el próximo período y planteó que la posición sea ocupada por un abogado proveniente de la práctica privada, con visión gerencial y capacidad para impulsar reformas en el Poder Judicial.
Jorge Pratts sostuvo que la escogencia de quien encabezará la Suprema Corte será uno de los aspectos más importantes del proceso que desarrolla actualmente el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), debido a las reformas que, a su juicio, requiere el sistema de justicia dominicano.
“Ahora, lo importante es la designación de la cabeza de la SCJ, porque se requiere emprender un conjunto de reformas y estoy convencido de que un juez de carrera, por la composición endogámica de verse el ombligo, no es lo ideal para impulsarlas”, afirmó.
Propone un presidente proveniente de la práctica privada
El abogado y escritor consideró conveniente “refrescar” la Suprema Corte con un profesional que no provenga de la carrera judicial ni del Ministerio Público.
A su entender, quien presida la SCJ debería tener experiencia en la práctica privada, una visión gerencial y capacidad para promover las reformas que necesita el Poder Judicial.
Jorge Pratts puso como referencia la gestión de Jorge Subero Isa, quien presidió la Suprema Corte durante 14 años y encabezó, según afirmó, una importante etapa de transformaciones dentro de la justicia dominicana.
El jurista señaló que Subero Isa llegó a la presidencia con experiencia como abogado litigante y docente, además de sus vínculos con distintos sectores de la sociedad.
“Ese jurista fue el que durante 14 años condujo la gran ola de reformas”, expresó.
Para Jorge Pratts, el próximo presidente de la SCJ debería reunir características similares: experiencia profesional, visión gerencial, respaldo social y capacidad para escuchar a diferentes sectores sin quedar comprometido con intereses corporativos.
“Lo importante es que venga con esa visión fresca porque la matrícula del 75 % ya le garantiza a los jueces de carrera una participación… ¡y estamos hablando de la presidencia!”, enfatizó.
Cuestiona el modelo de evaluación de los jueces
El jurista también cuestionó el mecanismo utilizado para evaluar a los integrantes de la Suprema Corte de Justicia.
Jorge Pratts calificó de “perverso y vicioso” el modelo de evaluación establecido luego de que no se adoptara la inamovilidad de por vida de los jueces.
Criticó particularmente la metodología que, según dijo, obliga a los magistrados a cumplir con mecanismos de control que comparó con “ponchar tarjetas”.
Como alternativa, planteó establecer períodos más prolongados para los integrantes de las altas cortes, de entre 9, 11, 13 o hasta 15 años, procurando que estos no coincidan con los ciclos electorales.
A su juicio, esto permitiría reducir la influencia de los cambios de mayoría política sobre la composición de las altas cortes.
Defiende liderazgo de Abinader en el CNM
Sobre la participación del presidente Luis Abinader en el proceso de selección, Jorge Pratts sostuvo que no se le puede exigir al mandatario que renuncie a ejercer liderazgo dentro del Consejo Nacional de la Magistratura.
“Es un abuso porque no se le puede privar del derecho a dejar su impronta en el Poder Judicial”, manifestó.
Consideró que el liderazgo presidencial en el CNM tendrá un costo político, pero afirmó que esto forma parte de la naturaleza del proceso de selección de los integrantes de las altas cortes.
“La misma oposición no se contradice con eso, siempre y cuando sea un candidato idóneo”, dijo.
Evaluación de los actuales jueces de la Suprema Corte
Respecto a la evaluación que realiza actualmente el CNM a los siete jueces actuales de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Pratts sostuvo que se trata de una evaluación de naturaleza política.
“Estamos en un órgano constitucional de naturaleza política para la designación de los miembros de las altas cortes. Ahora, en lo político no hay nada malo, no es que la designación y evaluación va a ser de sinvergüenzas; es que es una evaluación y designación política”, reiteró.
El jurista emitió estas consideraciones durante su participación en el programa Hoy Mismo, en medio del proceso que desarrolla el Consejo Nacional de la Magistratura para evaluar y seleccionar a los integrantes de la nueva Suprema Corte de Justicia.

