Un total de 45 participantes de distintas provincias de República Dominicana y del extranjero completaron el programa académico de doce módulos.
SANTO DOMINGO, RD.- La Universidad Nacional Evangélica (UNEV) y el Instituto del Carácter e Integración (INCAI) celebraron la graduación de la primera promoción del Diplomado en Sanidad Interior y Liderazgo, programa académico que reunió a 45 participantes procedentes de distintas provincias de República Dominicana y del extranjero.
El acto de graduación, celebrado el 1 de octubre de 2026, marcó la culminación de un proceso formativo de doce módulos orientado a integrar fundamentos teológicos con aportes de la comprensión contemporánea del trauma, la formación del carácter y el liderazgo.
Durante las palabras centrales, Héctor Galván, M.Div., director académico del Diplomado y director de INCAI, explicó que el programa surgió de un proceso iniciado a partir de su propia experiencia personal y que posteriormente dio origen al libro De la Herida al Descanso: Teología del trauma e integración filial.
“Nuestra historia no tiene por qué terminar donde comenzaron nuestras heridas”, expresó Galván al explicar cómo experiencias inicialmente dolorosas se transformaron en una fuente de reflexión teológica, estudio e investigación y, posteriormente, en una propuesta académica y pedagógica.

Galván señaló que el propósito del Diplomado trasciende la adquisición de conocimientos teóricos. Durante el programa, los participantes abordaron temas relacionados con trauma, automatismos, regulación emocional, identidad filial, formación del carácter, liderazgo y descanso.
En su intervención exhortó a los graduandos a convertir los conocimientos adquiridos en herramientas para la vida, las relaciones familiares, el ejercicio profesional, las comunidades de fe y el acompañamiento responsable de otras personas.
La aspiración, explicó, no es formar personas que únicamente conozcan la teoría del trauma, sino contribuir al desarrollo de hombres y mujeres con “una arquitectura interior más sana, una identidad filial más firme y un carácter cada vez más maduro”.
La formación del carácter como desafío universitario
Uno de los principales énfasis del discurso estuvo dirigido al papel de la formación del carácter dentro de la educación superior cristiana.
Galván sostuvo que la teología no debe limitarse a transmitir conocimientos sobre la fe o contribuir a procesos de sanidad interior, sino participar también en la formación de la persona, de manera que la verdad conocida pueda expresarse en las relaciones, las decisiones, el ejercicio de la autoridad, el trabajo y el servicio.
Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer la relación entre conocimiento, competencia profesional y carácter, destacando cualidades como integridad, responsabilidad, autodisciplina, capacidad para trabajar con otros y vocación de servicio.
“La universidad debe preparar a las personas no solamente para saber hacer bien un trabajo, sino para llegar a ser la clase de persona a quien se le puede confiar ese trabajo”, afirmó.
En ese contexto, Galván compartió su aspiración de impulsar en el futuro un Instituto del Carácter vinculado al ámbito universitario, dedicado a la investigación, formación académica, producción científica y servicio a la sociedad, integrando aportes de la teología, la psicología, la neurociencia y las ciencias sociales.

Una primera promoción con proyección nacional e internacional
Los 45 participantes de esta primera promoción constituyen, según Galván, el inicio de una comunidad académica llamada a multiplicar lo aprendido en diferentes espacios de servicio, liderazgo y acompañamiento.
El director académico informó que la culminación de esta primera cohorte abre una nueva etapa del programa. La segunda promoción iniciará el 5 de octubre, mientras que la planificación académica contempla, sujeta a las correspondientes aprobaciones institucionales, avanzar hacia un Nivel II enfocado en Formación del Carácter y Madurez Cristiana.
Durante la ceremonia, Galván agradeció el respaldo de las autoridades de la Universidad Nacional Evangélica, especialmente del Dr. Alfredo Ossers Vera, decano de la Facultad de Teología; Alexander Díaz, director general de Educación Continua, y Neftaly Medrano, coordinador del Diplomado en Teología.
También reconoció la participación de profesores, facilitadores, graduandos y familiares que acompañaron el proceso.
La ceremonia concluyó con una expresión que sintetizó la visión de esta primera experiencia formativa: “¡Sigamos formando carácter para transformar vidas! ¡La obra apenas comienza!”

