Advierten que la contaminación, el ruido submarino, las colisiones con embarcaciones y el cambio climático continúan amenazando a los cetáceos
SANTO DOMINGO. – Organizaciones ambientales advirtieron que, pese a los avances normativos alcanzados en las últimas décadas, las ballenas y los delfines continúan expuestos a múltiples amenazas derivadas de la actividad humana, por lo que exhortaron a fortalecer las políticas de conservación y la cooperación internacional para proteger a estos mamíferos marinos.
Entre los principales riesgos identificados figuran la contaminación de los océanos, el ruido submarino, las colisiones con embarcaciones, la pesca incidental y los efectos del cambio climático sobre las rutas migratorias y las fuentes de alimento de los cetáceos.
La protección del océano es esencial
El director del proyecto 7 Maravillas Naturales de América, Diego Reina Anduze, afirmó que la conservación de ballenas y delfines está directamente ligada a la salud de los ecosistemas marinos.
"La protección de ballenas y delfines es inseparable de la protección del océano en su conjunto", señaló.
Las organizaciones consideran necesario fortalecer la cooperación internacional, mejorar la gestión de las áreas marinas protegidas y establecer controles más estrictos sobre las actividades industriales que se desarrollan en el mar.

Un extraordinario sentido de orientación
Por su parte, Consuelo "Chelo" Noguera, directora de la Fundación La Tortuga, destacó la extraordinaria capacidad de orientación de las ballenas.
Explicó que estos animales regresan cada año a los mismos lugares gracias a una memoria espacial de largo plazo que combina diversos elementos naturales, entre ellos:
- Corrientes marinas.
- Relieve submarino.
- Señales acústicas.
- Mapas magnéticos.
Llamado a fortalecer la investigación
La conmemoración del 23 de julio, dedicada a la protección de estos mamíferos marinos, servirá como escenario para desarrollar campañas de sensibilización, actividades educativas y acciones orientadas a fortalecer la investigación científica sobre las ballenas y los delfines.
Las organizaciones ambientales sostienen que la combinación de políticas públicas efectivas, una mayor cooperación internacional y cambios en los hábitos de consumo contribuirá a garantizar la supervivencia de estas especies durante las próximas décadas.

