República Dominicana, octubre de 2025 – La experiencia europea demuestra que los marcos legales son capaces de definir el éxito o el fracaso de los operadores móviles virtuales (OMV). En Europa, la fragmentación normativa ha obligado a las telcos a sofisticar sus modelos de cumplimiento, ante la amenaza de sanciones por parte de autoridades como Ofcom en Reino Unido o la Comisión Europea.
En Latinoamérica, el panorama comienza a mostrar paralelismos: cada país define sus propias reglas para portabilidad, retención de datos, privacidad o servicios de emergencia, y la ausencia de un marco común convierte la expansión regional de los OMV en un desafío tan complejo como en Europa. La región cuenta hoy con más de 220 OMV activos (GSMA Intelligence), concentrados en México, Brasil y Chile.
En el caso de República Dominicana, los avances regulatorios han sido notorios en los últimos años. El Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) reporta que el país alcanzó una penetración móvil superior al 89 % en 2024, con un total de 9.7 millones de líneas activas (INDOTEL, Informe Estadístico del Sector Telecomunicaciones 2024). Además, la portabilidad numérica —vigente desde 2009— ha superado los 7 millones de operaciones acumuladas hasta junio de 2025, fortaleciendo la competencia y la libertad de elección de los usuarios (INDOTEL, 2025).
“Lo que pasa en Europa es una alerta para Latinoamérica: sin marcos regulatorios armonizados, los OMV deben prepararse para cumplir normativas diferentes en cada mercado, y eso puede frenar la implantación de tecnología innovadora. El cumplimiento no es un tema administrativo: es la base para crecer de forma sostenible”, explica Juan Carlos Buitrago, Chief Sales Officer de JSC Ingenium.
Medidas regulatorias en marcha en República Dominicana
El Reglamento de Portabilidad Numérica (INDOTEL, Resolución 039-09) garantiza que el proceso de cambio de operador se realice en un plazo máximo de 24 horas, alineado con estándares internacionales. Además, el Reglamento General del Servicio Móvil (Resolución 070-19) establece obligaciones de calidad de servicio, cobertura y acceso a servicios de emergencia para todos los operadores, incluidos los OMV.
Estas medidas colocan a República Dominicana en una posición avanzada dentro de Centroamérica y el Caribe en términos de regulación procompetitiva, aunque los retos persisten en materia de protección de datos y retención de información, donde aún se requieren marcos específicos que den claridad a los nuevos entrantes.
La importancia de elegir al socio tecnológico adecuado
El cumplimiento regulatorio no es solo un tema legal, sino también una decisión estratégica. Contar con el partner adecuado para el desarrollo de la red central (Core Network) y la plataforma de negocio (BSS) es determinante para que un OMV pueda crecer en múltiples países sin exponerse a sanciones o interrupciones.
La implementación de una plataforma IMS no consiste únicamente en habilitar VoLTE. Implica crear una infraestructura segura, auditable y preparada para la interceptación legal, capaz de responder a los requisitos de cada autoridad nacional, tanto hoy como en el futuro.
En JSC Ingenium, la experiencia en Europa nos ha enseñado que no existe un enfoque único para todos los mercados. Por eso hemos desarrollado un modelo basado en tres pilares:
Conocimiento profundo de la legislación nacional, en cada país donde operan nuestros clientes.
Arquitecturas IMS flexibles y modulares, que se adaptan a exigencias locales como llamadas de emergencia, retención de datos o interceptación legal.
Modelos de implementación probados, que reducen el time-to-market y minimizan el riesgo legal.
Recientemente, JSC Ingenium desplegó la red de un OMV en cuatro mercados europeos aprovechando una única red troncal IMS, adaptable a cada jurisdicción. El resultado: operaciones unificadas, cumplimiento total y plena disposición para auditorías regulatorias.
“En América Latina, y particularmente en República Dominicana, los OMV enfrentarán retos de cumplimiento muy parecidos a los de Europa. La clave está en diseñar redes con capacidad de adaptación desde el inicio, de la mano de un socio tecnológico que combine experiencia regulatoria y conocimiento multipaís”, concluye Buitrago.

