La compañía combina protección contra amenazas, conectividad de alto rendimiento y servicios de seguridad en la nube para responder a las necesidades de las infraestructuras híbridas y vinculadas con inteligencia artificial.
SUNNYVALE, California.– Fortinet anunció la incorporación de FortiGate 1200G a su serie FortiGate G junto con FortiSASE Outpost, una propuesta que busca avanzar en la convergencia entre las tecnologías de firewall y Secure Access Service Edge (SASE).
La solución combina protección contra amenazas de alto rendimiento, conectividad moderna, seguridad basada en hardware y servicios suministrados desde la nube, permitiendo aplicar medidas de protección tanto en instalaciones locales como en el borde y la nube.
Según Fortinet, la convergencia entre firewall y SASE responde a las nuevas necesidades generadas por los entornos híbridos. La compañía ha desarrollado FortiGate y FortiSASE sobre FortiOS y tecnología ASIC propia para ofrecer seguridad y rendimiento a escala.
Seguridad preparada para infraestructuras de IA
El crecimiento de la inteligencia artificial, el tráfico cifrado y las infraestructuras híbridas está incrementando el volumen de información que las organizaciones necesitan inspeccionar sin afectar el rendimiento de sus redes.
FortiGate 1200G utiliza la arquitectura FortiASIC de Fortinet para acelerar el procesamiento de redes y seguridad, ofreciendo protección de baja latencia para empresas y centros de datos. También incorpora conectividad flexible de 10G, 25G y 100G.
Entre sus principales capacidades se encuentran la inspección de tráfico cifrado y relacionado con IA, posibilidades de crecimiento de infraestructura, protecciones basadas en hardware y administración integrada de redes y seguridad mediante FortiOS.
FortiSASE Outpost lleva la seguridad al entorno local
Una de las novedades es FortiSASE Outpost, que permite configurar FortiGate 1200G para funcionar como un punto de presencia SASE local de alto rendimiento.
Esto permite que las organizaciones determinen dónde realizar la inspección y aplicación de sus políticas de seguridad según factores como rendimiento, cumplimiento normativo y soberanía de los datos.
El tráfico puede procesarse mediante un punto de presencia SASE basado en la nube o, cuando existen necesidades específicas de latencia o tratamiento de información sensible, mediante FortiSASE Outpost dentro de un entorno controlado por el propio cliente.
La plataforma permite además administrar de manera centralizada configuraciones, políticas, supervisión y actualizaciones, manteniendo controles de confianza cero y protección coherente entre ambos modelos de implementación.
Mayor control ante el crecimiento del tráfico generado por IA
Fortinet destaca que esta flexibilidad adquiere especial importancia en infraestructuras impulsadas por inteligencia artificial, donde agentes, aplicaciones y dispositivos conectados producen volúmenes crecientes de tráfico.
La utilización de FortiGate como punto local de aplicación permite inspeccionar ese tráfico más cerca del usuario, reducir la latencia, preservar el rendimiento de las aplicaciones y mantener mayor control sobre información confidencial.
FortiGate y FortiSASE comparten además políticas, inteligencia de amenazas, contexto de seguridad y decisiones de confianza cero a través de FortiOS. Los servicios FortiGuard aportan inteligencia y protección automatizada, mientras FortiAI está orientado a facilitar la investigación y respuesta frente a amenazas.
Fortinet informó que FortiGate 1200G está previsto para estar disponible durante el tercer trimestre de 2026.

