El pediatra con formación en nutrición deportiva exhorta a familias, entrenadores y academias a promover una preparación equilibrada que incluya estudios, alimentación, descanso y bienestar emocional.
SANTO DOMINGO, R. D. – El pediatra Wilkin Cabrera, con formación en nutrición deportiva, destacó la necesidad de garantizar una educación adecuada y atención integral a los adolescentes que aspiran a desarrollar una carrera en el deporte.
Bajo el concepto «El adolescente detrás del prospecto», Cabrera sostuvo que cada joven que ingresa al terreno de juego enfrenta desafíos que van más allá de sus habilidades físicas y aspiraciones deportivas.
«El prospecto adolescente también atraviesa una etapa fundamental de crecimiento, en la que necesita apoyo para cumplir con sus responsabilidades escolares, gestionar sus emociones y desarrollar las capacidades necesarias para construir su futuro», advirtió.
Alimentación, descanso y salud mental
El especialista explicó que una preparación deportiva responsable debe contemplar una alimentación adecuada, períodos suficientes de descanso, atención a la salud mental y entrenamientos adaptados a la etapa de desarrollo de cada adolescente.
Según Cabrera, estos factores favorecen una formación equilibrada y contribuyen a evitar que las exigencias competitivas desplacen otras necesidades esenciales durante la adolescencia.
«Estos elementos contribuyen a promover un desarrollo más equilibrado, respetando las necesidades propias de la edad y evitando que las exigencias deportivas desplacen otras áreas esenciales de su formación», señaló.
La educación como parte de la preparación deportiva
Cabrera insistió en que los estudios deben mantener un lugar prioritario en la vida de los jóvenes deportistas, independientemente de sus posibilidades de alcanzar una carrera profesional.
Destacó que aprender, comprender instrucciones, comunicarse eficazmente y tomar decisiones son capacidades fundamentales tanto dentro como fuera de los escenarios deportivos.
En ese sentido, exhortó a las familias, entrenadores, academias y profesionales de la salud a coordinar esfuerzos para crear entornos que permitan a los adolescentes avanzar en su educación mientras desarrollan sus habilidades deportivas.
También consideró indispensable escuchar sus inquietudes, respetar sus procesos de maduración y ofrecer acompañamiento durante las distintas etapas de su formación.
Formar personas, además de deportistas
«Impulsar el talento no consiste únicamente en prepararlos para alcanzar una oportunidad deportiva, sino también en proporcionarles herramientas que les permitan afrontar los desafíos de la vida y construir un futuro con mayores posibilidades», enfatizó.
El pediatra resumió su planteamiento con una expresión que coloca el bienestar del adolescente en el centro del proceso: «Educar, cuidar y formar también es desarrollar talento».
Finalmente, Cabrera llamó a promover una cultura deportiva que valore tanto las capacidades competitivas como la educación, la salud y el desarrollo personal de los jóvenes.
«El sueño es llegar lejos. La responsabilidad es ayudarlos a crecer bien en el camino», concluyó.

