El fotógrafo, artista visual y activista dominicano presenta una nueva faceta en su trayectoria con montajes teatrales, formación escénica y procesos de improvisación
SANTO DOMINGO. – Después de casi dos décadas dedicadas a narrar historias desde la fotografía, el cine documental, el arte visual y el activismo, Candela Rodríguez, anteriormente acreditado profesionalmente como Carlos Rodríguez, inicia una nueva etapa en su carrera artística, colocando la actuación en el centro de su proceso creativo.
Su regreso a los escenarios coincide con su participación en Laberinto Lorca, montaje dirigido por Indiana Brito y producido por El Oficio Escénico, plataforma de formación y creación artística liderada por Brito y Amanda Moreno.
En esta producción, Rodríguez interpreta el personaje de El Novio, dentro de una propuesta inspirada en fragmentos de Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba, del dramaturgo español Federico García Lorca. La función será presentada el domingo 26 de julio, a las 6:30 de la tarde, en la Sala Manuel Rueda.

Formación actoral permanente
Paralelamente, el artista continúa su proceso de formación junto a la actriz, directora y maestra Isabel Spencer, desarrollando los personajes de El Cliente, de La soledad de los campos de algodón, y Rosario, de Varones, del dramaturgo dominicano Rafael Morla.
Estas presentaciones tendrán lugar los días 8 y 9 de agosto en Absoluto Teatro.
Asimismo, forma parte del laboratorio de improvisación teatral dirigido por Iván Aybar y Luinis Olaverría, cuya presentación final está prevista para el 29 de agosto en la Escuela Nacional de Arte Dramático (ENAD).
Una vocación que nació en la infancia
Aunque gran parte del público lo identifica por su trabajo en fotografía documental, cine y gestión cultural, Rodríguez explica que la actuación ha estado presente desde su niñez.
Su primer acercamiento al teatro ocurrió cuando era niño, durante una presentación en el auditorio de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). El miedo escénico le impidió subir al escenario, pero años más tarde una función protagonizada por Carlota Carretero, basada en Salomé U: Cartas a una ausente, de Chiqui Vicioso, despertó nuevamente su interés por las artes escénicas.
Posteriormente cursó estudios de Cinematografía y Medios Audiovisuales en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), formación que fortaleció su visión narrativa y su trabajo con la imagen.

Dieciocho años construyendo historias
Desde 2008 ha desarrollado una reconocida carrera como fotógrafo especializado en fotografía documental, retrato, moda, artes escénicas, publicidad y cine.
Su trabajo ha documentado comunidades, bateyes, celebraciones culturales, movimientos sociales y proyectos artísticos tanto en República Dominicana como en el extranjero.
Como fotógrafo fijo de producciones cinematográficas, ha participado en más de 40 producciones nacionales e internacionales vinculadas a estudios como Amazon, BBC, HBO, Metro-Goldwyn-Mayer, NBCUniversal, Netflix, Sony y Lionsgate.
Entre ellas figuran The Night Agent, Hotel Cocaine, Arthur the King, The Resort, Sugar Island y María Montez, además de publicar su trabajo en medios internacionales como Vogue, The Advocate, Remezcla, Afropunk y Metro.
Arte y activismo
En 2008 también cofundó IURA (Individuos Unidos por el Respeto y la Armonía), organización dedicada a la educación ciudadana y al acompañamiento de comunidades vulnerabilizadas por orientación sexual e identidad de género.
En 2015 escribió, produjo y dirigió el documental Trans’It, obra reconocida internacionalmente y utilizada como material educativo en universidades como Harvard, Yale, Brown University, Rutgers y Pomona College.
Más adelante impulsó Draguéalo, plataforma dedicada a visibilizar la cultura Ballroom y las comunidades LGBTQ+ en República Dominicana mediante el arte, la formación y el activismo cultural.

Una identidad artística renovada
Como parte de esta nueva etapa, el creador presenta públicamente el nombre Candela Rodríguez, una identidad artística que nació dentro de la escena Ballroom y que hoy reúne bajo un mismo concepto su trabajo como actor, fotógrafo, artista visual y activista.
El artista explicó que conservar el apellido Rodríguez representa también un proceso de reconciliación con su historia familiar y una forma de integrar todas las dimensiones de su trayectoria.
"Durante muchos años pensé que la actuación era un sueño que había ido postergando. Hoy entiendo que nunca dejó de acompañarme. Todo lo que aprendí haciendo fotografía, cine, documental y activismo también forma parte del actor que estoy construyendo. No estoy empezando de nuevo; estoy integrando todas las partes de mi camino", expresó.
Con esta nueva etapa, Candela Rodríguez consolida una carrera de dieciocho años en la que convergen la fotografía, el cine, el teatro, el arte visual y el compromiso social.

